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viernes, 1 de mayo de 2026

Toast Hawaii: nostalgia kitsch en una rebanada

El Toast Hawaii es uno de los platillos más peculiares y entrañables de la cocina alemana de posguerra. Nació en los años 50, cuando Alemania buscaba modernizarse después de la devastación de la Segunda Guerra Mundial. Fue el chef y presentador Clemens Wilmenrod, considerado el primer “cocinero estrella” de la televisión alemana, quien lo introdujo en su programa culinario en 1955. Con una combinación tan simple como pan tostado, jamón, piña, queso y una cereza al centro, logró cautivar a miles de familias.

El secreto de su éxito estaba en la promesa de exotismo y modernidad. En una época en que muchos ingredientes internacionales eran todavía un lujo, la piña enlatada evocaba un aire tropical y lejano, algo novedoso y aspiracional para la clase media alemana. Preparar un Toast Hawaii en casa no solo era fácil y económico, sino que también se convirtió en símbolo de buen gusto y de estar a la moda.

Con el paso de los años, el Toast Hawaii se volvió un clásico de la cocina popular alemana. Aparecía en menús de cafeterías, en reuniones familiares y en recetarios de la época. Incluso fue objeto de bromas y sátiras, pues para muchos representaba la ingenuidad y el optimismo culinario de los años 50 y 60. Sin embargo, su permanencia en la memoria colectiva demuestra el impacto que tuvo en la cultura gastronómica alemana.

Hoy en día, aunque puede parecer un platillo kitsch, el Toast Hawaii conserva un lugar especial en la nostalgia alemana. Hay restaurantes que lo ofrecen como homenaje retro, y hasta museos de cultura popular lo mencionan como ejemplo de cómo la comida refleja aspiraciones sociales. Curiosamente, su fama trascendió fronteras, llegando a países como México y España bajo el nombre de “tostada hawaiana”, aunque pocas personas conocen su verdadero origen alemán.

El Toast Hawaii también se convirtió con el tiempo en un símbolo de lo que se conoce como kitsch culinario. En gastronomía, esta palabra describe aquellas preparaciones que pueden parecer cursis, exageradas o de dudoso gusto, pero que despiertan simpatía y nostalgia. Ejemplos de este estilo abundan: las gelatinas con frutas en conserva y capas de colores en los años 60, los cocteles con sombrillitas y cerezas artificiales de la era “tiki”, o las ensaladas de pollo con duraznos en almíbar que fueron consideradas sofisticadas en los setenta. Incluso el fondue de queso o chocolate, tan de moda en las reuniones caseras, es hoy recordado como un ritual retro que roza lo kitsch.

En ese sentido, el Toast Hawaii comparte escenario con estas creaciones: platos que hoy nos hacen sonreír, que evocan fiestas familiares, innovaciones ingenuas y una búsqueda de exotismo accesible. Lo kitsch en la comida, lejos de ser un defecto, se convierte en una ventana a la memoria colectiva y en un recordatorio de que la cocina también cuenta historias de modas, sueños y aspiraciones.

Tostada Hawái

  • 4 rebanadas de pan de molde
  • 4 rebanadas de jamón al gusto
  • 4 rebanadas de piña en almíbar
  • 4 rebanadas de queso gouda o al gusto
  • Aceite de oliva o mantequilla
  • Pimienta negra al gusto
  • Páprika al gusto

  1. Precaliente el horno a 200°C.  
  2. Pincele el pan con aceite de oliva o mantequilla y dore en el horno por algunos minutos. 
  3. Escurra bien la piña en conserva. 
  4. Coloque una rebanada de jamón sobre cada rebanada de pan. 
  5. Encima coloque la rebanada de piña y sobre ella la rebanada de queso que utilizará. 
  6. Aderece con pimienta negra y con páprika.  No ponga demasiado porque se puede quemar.  
  7. Hornee hasta que el queso se haya derretido y sirva con más pimentón si lo desea.
  8. Para adornar puede utilizar una cereza en el centro.

martes, 24 de febrero de 2026

Lomo de cerdo relleno: un banquete con raíces milenarias

Preparar este plato es como invocar una tradición con raíces milenarias. Aunque existen registros detallados de carnes rellenas y técnicas de "farsa" desde la Antigüedad Clásica y la Edad Media, fue durante los banquetes de los siglos XVII y XVIII cuando estos platos alcanzaron su máximo esplendor en las cortes europeas, convirtiéndose en el símbolo de elegancia que hoy conocemos. Retomo esa herencia para traer a nuestra mesa un lomo que equilibra perfectamente esa elegancia histórica con mi toque personal.

Para el relleno, quise crear una arquitectura de sabores y texturas que sorprenda en cada rebanada. Utilicé una base cremosa de queso mozzarella y requesón, que sirve para unir la intensidad del jamón y el tocino con el crujiente de las almendras y el dulzor tradicional de la ciruela pasa. Esta combinación no solo es deliciosa, sino que visualmente ofrece un corte firme y colorido que me llena de orgullo compartir con Migue y toda mi familia.

El toque final es lo que realmente hace que este plato destaque. Después de bañar la carne con el gravy resultante de su propia cocción para mantener la jugosidad, coroné cada pieza con mi mermelada de tocino. Como recordarán de una entrada anterior en el blog, esta mermelada la preparo de forma más saludable usando miel de agave en lugar de azúcar refinada, y poro en lugar de cebolla, logrando un equilibrio agridulce que realza la carne de una manera sofisticada.

Es fascinante cómo una técnica perfeccionada a través de los siglos sigue siendo la mejor forma de celebrar en familia, permitiéndonos viajar a través del tiempo y los sabores desde la comodidad de nuestro hogar.

Lomo de cerdo relleno

  • 1 lomo de cerdo grande
  • ½ kilo de jamón rebanado
  • 300 gr de tocino
  • 150 gr de almendras peladas
  • 150 gr de ciruelas pasas deshuesadas
  • 300 gr requesón
  • 300 gr queso mozzarella rallado
  • Sal y pimienta al gusto
  • 3 – 4 dientes de ajo
  • 1 cebolla rebanada
  • 1 litro de hidromiel
  • 1 litro caldo de res
  • Hilo para amarrar el lomo
  • 1 – 2 cucharadas de mantequilla
  • 1 – 2 cucharadas de harina

 

  1. Abra el lomo como si fuera un libro o que en la carnicería se lo abran.  
  2. Deje marinar el lomo en el hidromiel por unos 30 minutos, mientras pique el relleno.
  3. Pique el jamón y el tocino, parta las almendras en dos o tres trozos cada una igual que las ciruelas pasas.  
  4. En un tazón mezcle el requesón con el queso mozzarella, añada el jamón, tocino, almendras y ciruelas pasas. 
  5. Ponga el lomo abierto en una charola y sazone con sal y pimienta. 
  6. Rellene el lomo con la preparación, enrolle y amarre el lomo.  
  7. En el molde para hornear ponga las rebanadas de cebolla en el fondo y sobre ellas coloque el lomo.  
  8. Ponga los dientes de ajo, el caldo de res y el hidromiel. 
  9. Tape con papel aluminio y hornee a 160°C por alrededor de 50 minutos por kilo de lomo. 
  10. Al término del horneado, retire el lomo de la charola y deje reposar por 10 o 15 minutos para que al partir no se despedace.  
  11. El jugo que soltó el lomo al cocerse cuele en una jarrita.  
  12. En un sartén haga una roux, ponga la mantequilla y cuando se derrita agregue la harina y mueva para que se cueza. 
  13. Integre el jugo del lomo poco a poco y forme un gravy, sazone con sal y pimienta.
  14. Rebane el lomo y sirva con el gravy.

martes, 3 de febrero de 2026

Tarta flambeada alsaciana o Flammkuchen tradicional

El Flammkuchen, también conocido como tarte flambée en francés, es un plato tradicional de la región de Alsacia, en Francia, y de la vecina región de Baden-Wurtemberg, en Alemania. Su origen se remonta a la Edad Media, cuando se preparaba en los hornos de leña de las panaderías locales. Consiste en una masa muy fina de harina de trigo cubierta con una mezcla de crema fresca, cebolla y tocino ahumado, aunque también existen variantes con otros ingredientes, como champiñones o queso. Tradicionalmente, se cocina en un horno de leña y se sirve caliente.

El nombre Flammkuchen proviene del alemán "Flamme", que significa "llama", y "Kuchen", que significa "pastel" o "tarta". Esto se debe a que originalmente se cocinaba en un horno de leña a alta temperatura, lo que producía llamas que doraban la superficie del plato.

¡Qué genial! El Flammkuchen es un plato que suele dejar a todos con ganas de más. El aroma que desprende mientras se cocina es simplemente irresistible, ¿verdad? Es una combinación perfecta de sabores y texturas que hacen que sea difícil resistirse. Es fantástico que haya sido un éxito en casa. Si alguna vez quieres variar, puedes probar con diferentes ingredientes para adaptarlo a tus gustos personales o experimentar con nuevas combinaciones. ¡Seguro que seguirá siendo un éxito!

Dato curioso: En sus orígenes, el Flammkuchen se utilizaba para probar la temperatura de los hornos de leña antes de hornear el pan. Si la masa se cocía en pocos minutos sin quemarse, el horno estaba listo para empezar a hornear el pan. ¡Una deliciosa prueba de temperatura! 

Tarta flambeada alsaciana o Flammkuchen tradicional

  • 250 g harina
  • ¾ taza agua tibia
  • 1 ½ cucharadas levadura seca
  • 2 cebollas en rebanadas
  • 2 cucharadas aceite
  • 30 gr mantequilla
  • 1 taza crema fresca
  • 200 gr tocino ahumado picado
  • Sal y pimienta al gusto

  1.  En el tazón de la batidora ponga, agua, 1 cucharadita sal, harina, aceite y la levadura, mezcle hasta que se forme una masa compacta y sea elástica. 
  2. Deje reposar hasta que doble su tamaño.
  3. Mientras tanto, fría el tocino, cuando esté dorado retire del fuego y agregue la mantequilla y la cebolla, hasta que se dore. 
  4. Incorpore la crema fresca, tocino y sazone con sal y pimienta.
  5. Precaliente el horno a 190°C y prepare dos charolas con papel de horno.
  6. En la mesa esparza suficiente harina. 
  7. Divida la masa en dos estire cada una lo más delgado que se pueda y coloque en las charolas preparadas. 
  8. Cubra cada masa con la mezcla de crema y cebolla. 
  9. Hornee hasta que esté dorada la masa, unos 20 – 25 minutos.

 

jueves, 19 de diciembre de 2024

Baguette de desayuno

Las baguettes son un tipo de pan de origen francés que se caracteriza por su forma alargada y crujiente.  Se dice que fueron creadas en Viena en el siglo XVII y que luego se popularizaron en Francia durante el siglo XIX.  La baguette tal como la conocemos hoy en día, con su forma característica y su proceso de elaboración específico, se desarrolló principalmente en el país franco durante el siglo XIX y se convirtió en un símbolo icónico de la panadería francesa. Su popularidad se ha extendido por todo el mundo y hoy en día es uno de los tipos de pan mas conocidos internacionalmente. 

Ya se mencionó que tiene forma alargada y cilíndrica, normalmente entre 50 y 80 cm de longitud y que su corteza es crujiente debido al proceso de horneado. También podemos decir que su miga, o interior del pan, suele ser esponjosa y tener una textura con agujeros pequeños regulares y tiene un sabor ligeramente ácido debido a la fermentación natural de la masa.

Aunque la receta básica incluye solo harina, agua, levadura y sal, existen algunas versiones incluyen mejoradores de masa o grasas.  El tiempo de fermentación de la masa de la baguette es un período de tiempo relativamente corto en comparación con otros tipos de pan.

Lo más importante de todo es que es un pan muy versátil que se puede disfrutar de muchas maneras diferentes, ya sea como acompañamiento de comidas, para hacer sándwiches, o simplemente untada con mantequilla, pero mejor aún ahuecada y rellena con una preparación deliciosa que nos deja con las ganas de decir “quiero más”

Baguette de desayuno

  • 1 baguette reposada
  • 4 huevos
  • 4 rebanadas de jamón picadas
  • 4 cucharadas jitomates confitados
  • 250 gr queso cheddar rallado
  • 2 cucharadas de crema
  • 3 cucharadas de leche
  • 2 cucharadas de harina
  • Mayonesa la necesaria
  • Sal y pimienta.

  1. Precaliente el horno a 190 y a una charola cubra con papel de horno.
  2. Parta la parte superior de la baguette y retire el migajón, haciendo un hueco para que quede como un barco. 
  3. Unte mayonesa por todo el hueco. 
  4. Reserve.
  5. En un tazón revuelva harina, leche y crema hasta que no tenga grumos, añada los huevos y bata bien. 
  6. Sazone con sal y pimienta. 
  7. Agregue el jamón picado, el queso y parte de los jitomates confitados picados. 
  8. Vierta en la baguette ahuecada y decore con el jitomate confitado restante.
  9. Forre el pan con papel aluminio para que no se queme y hornee hasta que esté cuajado y dorado, aproximadamente 25 – 30 minutos. 
  10. Sirva rebanado con una ensalada fresca.

lunes, 10 de junio de 2024

Rollos de calabacita rellenos de jamón y queso

Es bien sabido que las verduras son una fuente maravillosa de nutrientes, sin embargo, a menudo nos resistimos a consumirlas con entusiasmo.  Pero no debemos olvidar que no solo nos brindan nutrientes, sino que también son ricas en fibra, lo que es fundamental para una buena digestión. Entonces, ¿por qué no darles una oportunidad y agregar un poco más de verduras a nuestra dieta?

En medio de la abundancia de alimentos industrializados que se nos ofrece, tendemos a olvidar lo saludable.  Nuestros paladares anhelan lo frito, lo grasoso, lo panificado, lo cremoso, en resumen, lo delicioso y tentador.  ¿Por qué no convertir las verduras en algo así? ¿Por qué no hacerlas irresistibles, despertar nuestra imaginación y provocar antojos? Todo depende de nuestra creatividad y disposición para invertir un poco de tiempo en preparar estos manjares.

Sé que es más fácil abrir una bolsa de frituras que preparar verduras como aperitivo, especialmente cuando estamos ocupados y apurados.  Sin embargo, hay ciertas cosas que podemos hacer con anticipación y terminar de preparar justo antes de servirlas.

Debemos buscar aperitivos que sean simples y nutritivos para que nuestra experiencia culinaria deleite los sentidos y nutra nuestro cuerpo, demostrando así que la comida saludable puede ser igual de deliciosa y fácil de preparar.

Rollos de calabacita rellenos de jamón y queso

 

  • 5 calabacitas
  • 200 gr jamón
  • 200 gr queso panela o fresco
  • Sal y pimienta al gusto
  • Aceite en spray

 

  1. Precaliente el horno a 180°C, forre unas charolas con papel de hornear.
  2. Rebane las calabacitas a lo largo con una mandolina para que queden rebanadas muy delgadas. 
  3. Corte el jamón del ancho de las rebanadas de calabacita, corte el queso en cubos pequeños.
  4. Extienda las rebanadas de calabacita en una mesa, sazone con sal y pimienta, cúbralas con la rebanadita de jamón, en el centro coloque el cubo de queso. 
  5. Enrolle, coloque en las charolas preparadas. 
  6. Rocíe con el aceite en spray. Hornee por 30 minutos o hasta que estén doradas.  Sirva tibio o frío.

lunes, 27 de mayo de 2024

Tostadas o Tostas Josephinas

Las tostadas o tostas Josephinas son populares en varias regiones de España, ero tienen una fuerte asociación con la zona de Levante, que comprende las comunidades autónomas de Valencia, Alicante y Castellón.  También son comunes en otras áreas de España, especialmente en bares y restaurantes que sirven tapas y aperitivos.  Sin embargo, no hay una región específica que pueda considerarse como su lugar de origen definitivo, ya que se han vuelto populares en toda España. 

El origen del nombre “Josephinas” para estas tostadas no esté completamente claro y no hay una historia documentada sobre cómo surgió el nombre específico.

En ocasiones, los nombres de platos o alimentos pueden surgir de forma espontánea o pueden estar relacionados con una persona, lugar o evento particular, aunque a menudo no queda registrado en la historia culinaria.  Es posible que alguien haya creado esta receta y le haya dado el nombre en honor a alguien llamado Josefina o simplemente como una elección personal sin un significado específico. 

Cuando ví esta receta me encanto, pues mi hermana se llama Josefina y me pareció formidable que hubiera una receta que llevara su nombre, espero que vea mi blog y sepa que siempre pienso en ella. 

Son un bocado ideal para acompañar de una cerveza bien helada, y como son tan ricas, seguro que van a desaparecer de la charola. Nota, debemos hacer muchas.

Tostadas o Tostas Josephinas

  • 100 gr mantequilla sin sal, suavizada
  • 100 gr queso manchego o similar rallado
  • 1 diente de ajo picadito
  • ½ taza de mayonesa
  • ½ pimiento verde picado fino
  • Sal y pimienta al gusto
  • Rebanadas de pan baguette 

  1. Ponga en un tazón la mantequilla, el queso rallado, el ajo picado, la mayonesa y el pimiento verde, sazone con sal y pimienta y revuelva.  
  2. Deje reposar.
  3. Unte cada rebanada de baguette con la mezcla y coloque en una charola forrada con papel de hornear. 
  4. Hornee a 200°C y deje hasta que la superficie esté dorada ligeramente, aproximadamente 10 – 15 minutos. 
  5. Sirva caliente o tibio.

miércoles, 8 de mayo de 2024

Sándwich Strammer Max

 

El Sándwich Strammer Max es un clásico de la cocina alemana, caracterizado por su simplicidad y su contundencia.  Este platillo se compone de una rebanada de que se tuesta o se fríe hasta estar en un punto crujiente. Sobre el pan se coloca jamón, que puede ser crudo o cocido, dependiendo de su preferencia o la tradición regional.

La característica distintiva del Strammer Max es el huevo frito que se añade encima del jamón, generalmente servido con la yema todavía líquida, lo que aporta una rica cremosidad al conjunto del sándwich.  Este elemento hace que el sándwich sea especialmente satisfactorio y a menudo se sirve como una comida robusta para el desayuno o la cena.

El origen de este plato es algo difuso, pero “stramm” en alemán significa “fuere” o “firme”, lo que sugiere que fue concebido como una comida sustancial.  Aunque no está claro como se originó exactamente, se cree que el Strammer Max ganó popularidad en Alemania a principios del siglo XX, ofreciendo una solución fácil y nutritiva para una comida rápida.

A lo largo de los años, el Strammer Max ha permitido diversas variaciones, incorporando ingredientes como queso, cebolla, tomate y pepinillos, dependiendo de las preferencias personales y las tradiciones locales.  Estos complementos no solo enriquecen el sabor del sándwich, sino que también reflejan la adaptabilidad de la cocina alemana a diferentes gustos y contextos.

Hoy en día, el Strammer Max sigue siendo un favorito en muchos hogares y restaurantes alemanes, y su popularidad ha trascendido fronteras.  Es apreciado por su combinación de sabores y su capacidad para satisfacer el apetito de manera efectiva, manteniendo su lugar como un pilar de la comida alemana sencilla pero deliciosa.


Sándwich Strammer Max

 

  • 2 rebanadas de pan de centeno o al gusto
  • 4 rebanadas de jamón al gusto
  • 15 g de mantequilla
  • 2 huevos
  • Sal y pimienta
  • Aceite el necesario

 

  1. Tueste ligeramente el pan. 
  2. Esparza la mantequilla en el pan aún caliente.  
  3. Pase por un comal o sartén las rebanadas de jamón y coloque dos encima de cada pan.  
  4. Fría los huevos en un poco de aceite y coloque sobre el jamón en el pan tostado. 
  5. Sazone con sal y pimienta.

 

 


miércoles, 1 de mayo de 2024

Rollo de jamón con poro

En un bullicioso mercado de una pequeña aldea mediterránea, se rumoreaba sobre la llegada de un ingredient especial para la cocina local.  Los lugareños discutían entre ellos, algunos llamaban al vegetal “puerro”, mientras que otros lo mencionaban como “poro”.  La disputa sobre el nombre era tan Antigua como la aldea misma, pero todos coincidían en una cosa: su origen misterioso y su irresistible sabor.

Se decía que el “puerro”, como lo llamaban los más eruditos, tenía sus raíces en las antiguas tierras del Mediterráneo, donde los dioses mismos lo habían sembrado como un regalo para la humanidad.  Por otro lados, los más pragmáticos afirmaban que el “poro” nombre que preferían los campesinos, había surgido de las manos trabajadoras de los agricultores de la region, quienes lo cultivaban con esmero desde tiempos inmemoriales.

En una fresca tarde de otoño, decidí llevar a cabo un experiment culinario en mi humilde cocina.  Inspirado por la diversidad de nombres y su rica historia, opté por preparer rollos de jamón rellenos con el tan debatido vegetal.  Corte finas rodajas de “poro”, como lo había aprendido a llamar de niña, y lo guise con trozos crujientes de tocino, vreando así un relleno aromático y sabroso.  El resultado fue una fusion de sabores que deleitó los paladares y evocó recuerdos de antiguas discusiones sobre el nombre de esta noble planta.


Rollos de jamón con poro

 

  • 2 poros rebanados y lavados
  • 1 cucharada mantequilla
  • 1 cucharada aceite
  • 3 rebanadas de tocino picadas
  • 6 rebanadas de jamón
  • 1 taza de salsa de tomate o de queso al gusto

 



  1. En una olla ponga el tocino con el aceite y la mantequilla para que se fría.  
  2. Cuando esté doradito el tocino agregue el poro a que se fría, sazone con sal y pimiento. 
  3. Rellene las rebanadas de jamón con el  poro guisado con el tocino y acomode en un plato para hornear. 
  4. Cubra con salsa al gusto y hornee. Sirva caliente o tibio.

 

 

martes, 2 de mayo de 2023

Hojaldre de jamón serrano y queso

A la hora de cocinar, sea para la comida, la cena o el desayuna, me gusta preparar una variedad de platillos diferentes. No me limito a lo que ya conozco, sino que me gusta siempre estar innovando en mi cocina. 

Sin embargo, en ocasiones, mi esposo me comenta que llevo mucho tiempo sin preparar x o y platillo que le gusta o dice que ya no se acuerda del sabor de ciertos guisos. Yo siempre le contesto que, a menos que me diga de que tiene antojo, yo preparo lo que se me ocurra o algo que me haya gustado. Por ejemplo, en esa ocasión, quise verme un tanto sofisticada al preparar este hojaldre de jamón serrano. Es un platillo fácil de hacer y muy rico al degustar.





Hojaldre de jamón serrano y queso

 -300 gr de masa de hojaldre

 -100 gr de jamón serrano

 -100 gr de queso crema

 -100 gr de queso Manchego

 -1 yema de huevo batida con 2 cucharadas de agua

 


  1. Extienda la masa de hojaldre sobre una hoja de papel para hornear.  
  2. Corte las orillas formando un rectángulo.  
  3. Divida el rectángulo en tres partes y en la parte central esparza el queso crema suavizado, cubra con el jamón serrano y al final el queso rallado.
  4. En los tercios de los lados, corte franjas en diagonal para que se puedan trenzar.  
  5. Barnice con la yema de huevo. 
  6. Acomode en una charola, cubra con papel film y refrigere por 15 o 20 minutos.
  7. Hornee a 200°C alrededor de 40 minutos o hasta que esté dorado por encima y al levantar el hojaldre esté cocido y dorado levemente por abajo

martes, 24 de enero de 2023

Pepilocos saludables


En unos cuantos meses, entraremos a la primavera y, cómo se han perfilado los últimos años, el calor aumentará a lo largo de estos meses. Hay gente a las cuales el calor no les permite seguir su día a día incluso dentro de sus casas, y que estos meses son un martirio para ellos.

Escoger el menú para la temporada venidera puede presentar unas cuantas dificultades. Hay una creencia popular aquí en México de que, si tomas algo muy caliente, sudas, sí, pero te terminas refrescando. Sin embargo, no a todos se nos antoja comer o tomar algo muy caliente.

Podemos aprovechar las frutas frescas en temporada, que no necesitan de mucha preparación. Mango, limón, fresa, melón, papaya, entre otras. Además, mucha gente prefiere que lo que se vaya a cocinar, preparar algo que esté tibio o de plano, que esté frío.

Esta vez preparé unos bocadillos de verduras crudas, conocidos en algunos lugares como "crudités" . En lo personal, me encantaron, ya que es una receta saludable y se puede variar dependiendo de que verduras usemos. No solo eso, lo podemos dejar preparado y armarlos en el momento. 

Definitivamente, está mejor que comer comida chatarra que, en vez de refrescarnos, lo único que nos da son kilos de más.


Pepilocos saludables

 

-1 pepino

-2 zanahorias

-½ pimiento morrón rojo

-100 gr de queso panela

-3 rebanadas de jamón

 

  • Pele las zanahorias y corte en tiras. 
  • Retire las semillas del pimiento morrón y corte en tiras. 
  • Pele el pepino dejando bandas de la cáscara verde para que se vea contraste, corte las puntas y divida en cinco o seis ruedas. 
  • Cuidadosamente retire las semillas del pepino con un cuchillo. 
  • Divida el queso panela en 5 – 6 bastones, dependiendo el número de ruedas de pepino que haya obtenido. 
  • Parta cada rebanada de jamón en 2 triángulos.
  • Teniendo todo listo, empiece a armar.  Sobre el triángulo de jamón coloque pimiento, zanahoria y queso, enrolle y meta en el hoyo del pepino.  Coloque el pepino parado o acostado al gusto.

*Puede utilizar las verduras que desee; por ejemplo: jícama, lechuga, calabacita, etc.

*Sirva solo o con el aderezo de su preferencia.

 


viernes, 16 de abril de 2021

Panquecitos de flor de huevo

 

El desayuno es una de las comidas mas importantes pues nuestro organismo lleva más de 8 – 10 horas sin consumir alimento y lo primero que llega a nuestro cuerpo es asimilado casi por completo.

El desayunar es una buena costumbre pues nuestro cuerpo está en la mejor forma para enfrentar el trabajo, nuestro cerebro está nutrido y alerta y listo para empezar a funcionar. A pesar de saber esto, existen muchísimas personas que se saltan esta importante comida.

En casa, siempre me preocupé por que mi esposo y mis hijos no salieran a la escuela o a trabajar sin haber desayunado y trataba de ofrecerles cosas diferentes cada día para que no se aburrieran.

Ahora, en algunas ocasiones que nos reunimos a desayunar sigo tratando de hacer cosas diferentes.  En está ocasión preparé unos panquecitos de huevo que se ven hermosos y que están buenos de sabor.

 

Panquecitos de flor de huevo

-6 rebanadas de pan de caja
-6 huevos
-6 rebanadas de jamón
-150 gr queso manchego
-Sal y pimienta

Precaliente el horno a 180°C y engrase ligeramente los moldes para panqué.

Quite las orillas del pan de caja y aplane con un rodillo. Coloque dentro de los moldes de panqué. Con un cortador, corte las rebanadas de jamón para que sean del tamaño del pan. Distribuya el queso en los moldes preparados.  Bata los huevos con sal y pimienta y vierta en los panquecitos, procurando que no se derrame.  Hornee por 25 – 30 minutos o hasta que el huevo esté cocido. Sirva caliente.

viernes, 6 de noviembre de 2020

Milanesas rellenas

La milanesa es una de las comidas que mas gustan a todo el mundo.  Será porque es una carne tierna con una costra de pan, que está bien sazonada, además no sé por qué, pero a casi todos los seres humanos nos gustan las cosas fritas, a de ser por algo que tenemos en nuestra memora de sabores que nos hace preferir siempre las cosas fritas.

En los lugares en donde se suele consumir carne de res o ternera, las milanesas son de este tipo de carne.  También en algunas regiones se elaboran de pescado y pollo.  Cuando se hacen de el cuarto trasero del pollo se llaman “milanesas de pollo” y cuando se hacen de pechuga se llaman “supremas”.  También se consumen milanesas vegetarianas hechas con verduras o con soya en lugar de carne.

La imaginación de los cocineros vuela y también empezaron a elaborar un tipo de milanesas rellenas, que es el mismo filete, pero en su interior tiene un relleno delicioso que puede variar en el gusto de las personas.

El relleno mas tradicional de las milanesas rellenas es de jamón y queso, aunque también puede ser queso mozzarella solo, tocino, aceitunas, huevo duro, zanahoria rallada, morrones, chiles picantes, requesón, espinacas, en fin, todo lo que la imaginación dicte.

Este tipo de milanesas por lo general se hacen en el horno, aunque también se puede iniciar a prepararlas en la estufa y termina en el horno para que se cueza perfectamente.

En otra ocasión platicaremos del origen de la milanesa, pero por ahora preparemos esta comida que está de lujo.

 

Milanesas rellenas

750 gr filete de res rebanado
6 rebanadas de queso manchego
6 rebanadas de jamón
1 huevo
¼ taza leche
1 taza pan molido sazonado
Sal y pimienta al gusto
Aceite para freir

- Envuelva las rebanadas de queso con el jamón.
- Ponga el huevo y la leche en un platón y sazone con sal y pimienta, bátalo.  Ponga el pan molido en otro platón.
- Tome un filete de res y extienda, sazone con sal y pimienta y coloque un rollo de jamón y queso, envuelva y pase primero por el huevo batido y después por el pan molido. Reserve. Haga lo mismo con el resto de los filetes.
- Ponga un sartén al fuego con aceite y cuando esté caliente, sin humear, empiece a freir los filetes hasta que doren, ponga en una charola para horno y ponga en el horno a 180°C por 10 minutos  aproximadamente, para que se terminen de cocer. Sirva acompañado de ensalada y papas fritas o al gusto.
















(Editado por Mario Vázquez)

domingo, 23 de agosto de 2020

Rollitos de jamón y queso para merendar




A la hora de la merienda o del lunch, por lo general está uno muy ocupado, pero todos desean un pequeño bocado para poder llegar a la hora de la comida o de la cena.  Debe ser algo sencillo, pero no por eso será simple, y que nada mas lo tengamos que calentar pues lo preparamos con anticipación y lo podemos guardar en el refrigerador o en el congelador.

Esos rollitos son muy ricos y fáciles y se pueden congelar para ser usados en el momento indicado.

Los preparé con pan blanco que es un pan elaborado con harina de trigo refinada, a la que se le ha quitado el salvado y a menudo también el germen de trigo en contraste con e pan integral hecho con harina integral de trigo, en la que estas partes se dejan y contribuyen al color cafecito.

La harina de trigo se llama harina blanca, y a menudo se blanquea usando mejoradores del pan, por lo que aumenta su fecha de caducidad y se elimina el color amarillento y sus propiedades de horneado se vuelven más predecibles.

Entre las propiedades nutricionales del pan blanco destaca la ausencia de colesterol.  También proporciona más energía que el pan integral y contiene menos grasa por porción.  Además, el pan blanco cuesta menos que el pan integral y dura más tiempo.

El pan blanco se critica a menudo por ser menos nutritivo que otros panes.  Algunas de las vitaminas propias del trigo se retiran junto con el germen.  La mayoría del pan blanco comercial contiene poca fibra alimentaria en comparación con el pan que incluye salvado, lo que no contribuye a un adecuado tránsito intestinal, aunque un estudio reciente favorece el crecimiento de la flora intestinal, las bacterias “buenas” que ayudan a protegernos de enfermedades.

 

Rollitos de jamón y queso para merendar

 

12 rebanadas de pan de caja blanco

12 rebanadas de queso manchego o blanco

12 rebanadas de jamón

Mayonesa o mostaza al gusto

2 huevos

1 taza pan molido sazonado

Aceite para freir

-Retire las orillas del pan de caja y con un rodillo aplane hasta que quede como una hoja de papel. Forme rollos con el jamón y queso.

-Ponga mayonesa o mostaza a la mitad de una rebanada de pan. Acomode el rollo de jamón con queso. Enrolle, ponga el cierre del pan hacia abajo.  Forme todos los rollos.

-En un plato bata los huevos.  En otro plato ponga el pan molido.  Pase los rollos, primero en el huevo batido y después en el pan molido. 

-En un sartén al fuego, ponga aceite. Cuando esté caliente pero no humeante, fría los rollos, girándolos para que se doren por todos lados. Ponga a escurrir en papel absorbente.

-Sirva enteros o partidos, con ensalada verde.

 

 

 














jueves, 19 de julio de 2018

Trufas de jamón serrano y arándanos
















Se dice por ahí que el jamón nació cuando un cerdo cayó y se ahogó en un arroyo cuyas aguas tenían un elevado contenido de sal.  El pobre cerdo fue recogido por unos pastores que lo asaron, descubriendo que la carne salada tenía un sabor muy agradable, especialmente en las patas delanteras y traseras.  Desde entonces, cuando se sacrificaba un cerdo, metían sus patas en sal hasta perfeccionar el sabor que le había dado la naturaleza.

Es una bella historia, pero es solo eso, una historia.  La realidad es otra.  Los orígenes del jamón se remontan al Imperio romano y la necesidad de conservar los alimentos para que se pudieran consumir todo el año, aun si antes de que llegaran a la península Ibérica, ya se producían cantidades elevadas de cerdos y de jamones por supuesto

Para ese entonces los peninsulares ya comerciaban con aceite de oliva, vino y por supuesto jamones y embutidos. 

El cerdo era tan valioso que, en la época de Augusto y Agripa, crearon monedas romanas con la forma de un jamón.  También han aparecido figuras de cerdos en medalla consulares usadas como distintivo militar de alguna legión.

En la época romana la matanza del cerdo estaba a cargo del cocinero o “coquus”, el cual era siempre un esclavo prestigioso, pero luego se fueron especializando y lo realizaban solo cocineros específicos llamados “vicarius supra cenas”.

Para ellos la parte mas preciada era el jamón que la consumían las personas mas ricas de la sociedad, aunque también comían todas las otras piezas del cerdo pues es un animal que se aprovecha todo.

El jamón serrano es un alimento obtenido a partir de la salazón y secado al aire de las patas traseras del cerdo.  Cuando se habla de las patas delanteras el nombre es paleta o paletilla.

El jamón serrano es diferente al jamón cocido que recibe el nombre de jamón de York o jamón dulce.

Se llama serrano por la costumbre de curar el jamón en parajes altos de las sierras donde las bajas temperaturas facilitan la curación como los Pirineos o la Cordillera Cantábrica, donde el clima frío y seco facilita la curación y dota al “pernil”, como se llamaba el jamón hasta el siglo XIV, de ese sabor tan especial y característico.
















Trufas de jamón serrano y arándanos

70 gr de jamón serrano
40 gr de arándanos secos
150 gr de queso crema
50 gr de requesón
Sal y pimienta negra al gusto
150 gr de cornflakes

Pique finamente el jamón serrano al igual que los arándanos secos. 
Bata el queso crema con el requesón e integre el jamón serrano picado y los arándanos secos picados.  Sazone con sal y pimienta al gusto.  Deje reposar en el refrigerador cuando menos 1 hora.
Mientras tanto, en el procesador muela los cornflakes a que queden un polvo fino.
Forme bolitas del tamaño deseado y ruede por el polvo de cornflakes.
Vaya acomodando en un platón y refrigere hasta el momento de servir.












martes, 11 de abril de 2017

Los bollos, entre saludable y chatarra, nosotros decidimos.





En esta ocasión hice unos bollos que los pienso utilizar en unos ricos sándwiches, pero en realidad el bollo es una pieza de repostería, casi siempre dulce, que se hornea generalmente en porciones individuales.

Los bollos se hacen con diversos tipos de masa de harina y pueden o no tener relleno al hornearse.  Este tipo de pan se parecen a los panes dulces de la bollería alemana.

Los bollos pueden ser largos y delgados, cortos y redondos y con formas y tamaños diferentes.  Este pan se consume por lo general en el desayuno y la cena o merienda.

Cuando habla uno de bollería lo hacemos de una manera genérica que reagrupa a los bollos dulces, y el componente principal es la masa de harina.

El desarrollo de la bollería industrial ha llevado a este pieza de panadería a un consumo abusivo, pues tiene un contenido calórico muy alto, sobre todo para los niños.  Este tipo de pan se ha asociado a menudo con la comida chatarra, como son las hamburguesas y hot dogs que se expenden como comida rápida en algunos restaurantes. 

En las gastronomías europeas, la bollería tradicional y artesanal es un elemento importante de la alimentación y se consume a diario en desayunos y meriendas.

Precisamente es lo que voy a hacer ahora.  Con estos bollos voy a hacer un super sándwich para la cena ligera de mis muchachos.



Bollos
2 -2 ½ tazas de harina
2 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de levadura
½ cucharadita de sal
¾ taza de agua tibia
2 cucharadas de mantequilla derretida
2 cucharaditas de miel
Doradura:
1/8 cucharadita de sal
2 cucharadita de miel
2 cucharadas de mantequilla derretida

En un tazón mezcle harina, azúcar, levadura y sal.  Añada el agua, miel y 2 cucharadas de mantequilla, bata a velocidad media hasta que se integre. Amase hasta que tenga una masa elástica. Coloque en un molde engrasado y deje reposar tapado en un lugar tibio.
Cuando haya subido, volee la masa en una mesa ligeramente enharinada y forme un rollo que dividirá a la mitad, y cortará el total de 12 – 14 bollos.  Forme los bollos y coloque en un molde engrasado.  Deje reposar alrededor de 30 minutos.

Precaliente el horno a 175°C y cuando los bollos estén levados, hornee por 11 – 15 minutos o hasta que estén ligeramente dorados. Mezcle los ingredientes de la doradura y barnice los bollos cuando salgan del horno.