Mostrando las entradas con la etiqueta francés. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta francés. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de mayo de 2017

Peras Bella Helena, como la mujer: simple, delicado y conflictivo


La búsqueda de la verdad sobre la historia de un postre que hice estos días me llevó a leer un poco de Helena de Troya, de la Opereta del mismo tema con música con Jacques Offenbach y libreto de Henri Meilhac y Ludivoc Halévy. Sobre todo, investigue acerca de Auguste Escoffier y su trabajo en el famosísimo hotel Savoy.

El título original de la obra en francés es "La belle Hélène," ópera bouffe en tres actos.  La opereta es parodia de la historia de la huída de Helena con Paris, que se ambienta en la guerra de Troya y fue estrenada en el Theatre des Variétes de París el 17 de diciembre de 1864.

Esta opereta fue muy éxitosa pues tuvo alrededor de 700 representaciones.  Para 1865 los cocineros de los mejores hoteles y restaurantes de París, se prendieron del éxito de esta obra y empezaron a llamar a sus invenciones con el título de la obra, creando platillos tales como “Solomillo bella Helena”, “Pollo a la bella Helena”, “Pescado a la bella Helena” pero el único que ha permanecido hasta nuestros días es el elaborado por Auguste Escoffier que es un plato simple y delicado a la vez un poco conflictivo, casi igual de conflictivo y bello como la mujer a la que representa, Helena de Troya.

El plato es simple pues se trata de una pera pochada en limón y especies, servido con una crème anglaise y una salsa caliente de chocolate. En francés se llama “Poires Belle Hélène” pero aquí le llamamos “Peras Bella Helena”

No sé porque se dice que es conflictivo como Helena, si en realidad es fácil. La lista de ingredientes nos puede espantar pero no se confundan, es muy fácil. Se puede hacer todo con anticipación, es decir desde el día anterior y se arma y presenta al día siguiente.




















Poire Belle Hélène
6 peras
3 tazas de agua
3 tazas de azúcar
2 limones
Cardamomo al gusto o anís estrella
Salsa de chocolate:
90 gr de chocolate oscuro
¼ taza de crema
45 gr de mantequilla
30 ml de leche
30 ml de jarabe de maíz
Crema inglesa:
¾ taza de leche
¾ taza de crema
3 yemas
¼ taza de azúcar
2 cucharaditas de vainilla
Almendras fileteadas

Pele las peras dejando el pedúnculo y quite las semillas con un cuchillo pequeño y filoso, procurando no romper la pera (yo les dejé las semillas)
En una olla ponga el azúcar, el agua, el jugo de limón y los limones exprimidos, así como el cardamomo o el anís estrella.  Deje que hierva y ponga las peras, para que se cuezan parejas ponga un círculo de papel de hornear del tamaño de la olla que utiliza, sobre las peras.  Deje que hiervan por 20 – 25 minutos o hasta que al introducir un cuchillo se deslice suavemente.  Retire del jarabe y reserve.
Caliente en una pequeña olla la leche y la crema.  Bata las yemas con el azúcar y agregue media taza de la crema caliente para que las yemas se templen.  Añada las yemas batidas con la leche caliente a la olla y deje que se espese, sin dejar de mover.  Esto tarda alrededor de 5 minutos.  Cuando esté cocida y espesa, retire del fuego y coloque una película plástica sobre la crema, para que no se forme una costra.  Deje enfriar y reserve.
En una olla y a fuego bajo ponga el chocolate, la mantequilla, la leche y el jarabe de maíz y dejamos que se derrita y se integre todo.  Cuando esté derretido, retire del fuego y reserve.
Ponga las almendras fileteadas en una sartén y deje que se tuesten levemente. Reserve.
Para servir ponga cucharadas de crema inglesa en un plato, ponga unas cucharadas de salsa de chocolate, encima coloque la pera pochada y fría y decore con las almendras tostadas.


lunes, 19 de enero de 2015

Un pastel francés de bodas, el croque-en-bouche.

El croquembouche o croque-en- bouche es una palabra francesa que significa “cruje en la boca” es un pastel de gran tamaño y de estructura “arquitectónica” que, en su clásica versión está constituida principalmente por profiteroles o choux rellenos de crema pastelera y sujetos por azúcar caramelizada. Su nombre se debe al efecto crujiente que produce el caramelo endurecido al comerlo.

Se trata de un pastel muy atractivo visualmente y se suele servir en bodas, comuniones, bautizos y cumpleaños. 

El croquembouche ha sido utilizado como un pastel de celebración de bodas de la nobleza francesa desde principios del siglo XVIII.  Cada invitado a la boda llevaba uno o dos panes dulces para ayudar a crear una torre de bollos de crema.  Como la tradición, la esperanza era que esta ceremonia les daría una vida próspera en conjunto, según siguiera su curso esto incluía el también tener muchos hijos.

Desde que Antonin Carëme presentó un croque-en-bouche glaseado con pistachos en uno d sus suntuosos menús, y un croque-en-bouche de marrons glacés en otro, este tipo de tartas estuvieron muy de moda en los banquetes y bufetes de gala durante todo el siglo XIX.

Los croquembouches más sofisticados adoptaban formas arquitectónicas de las más variadas, como grutas, ruinas, ermitas inclusive castillos.  Se multiplicaron las recetas y se elabaoraban con diversas piezas de repostería, como macarons, merengues, genovesas, nougat y petisús que se rellenaban de crema pastelera perfumada con vainilla, crema, pasta de fruta o mazapán.  Se añadia con frecuencia fruta fresca, confitada en azúcar y frutos secos.  Para sujetar los elementos con los que se montaba la tarta, estos se glaseaban con azúcar cocida y no caramelo.

La forma más común en el siglo XXI consiste en montar sobre una base circular de nougatine (que es una masa sólida y compacta hecha a base de azúcar y almendras) una torre cónica de profiteroles de masa de choux rellenos de crema dulce (o puede ser crema pastelera, ganache, merengue, etc) y acaramelados en una de sus caras.  Es posible ayduarse de un molde cónico para conseguir más fácilmente la forma adecuada.  Puede decorarse con hilos de caramelo u otras decoraciones como fruta escarchada, fresca o frutos secos, flores y pequeñas piezas de azúcar o de chocolate, etc.

Aunque la tradición exige que sea decorado con almendras, hay muchas maneras de servir este versátil pastel. 
Croquembouche

120 choux pequeños
2 litros de crema pastelera
½ kilo de azúcar glas
1/8 taza de leche con vainilla
1 caja de palillos
Papel aluminio
1 cono de poliuretano


Forre el cono de poliuretano con el papel aluminio. Ponga el azúcar glas en un tazón y agregue la leche poco a poco, según se vaya necesitando para hacer un glaseado espeso. Rellene con crema pastelera en una duya los choux, procurando que sea por un lado y no por abajo, cubra con el glaseado.  Coloque los choux en el cono forrado, sujetándolos con palillos. Coloque la torre de choux en un platón y sirva.