El curry ha sido el hilo conductor de mi vida culinaria desde antes de casarme, convirtiéndose en un sello de mi hogar durante mis primeros años de matrimonio. Mi hermano Roberto era su fanático número uno; tanto le gustaba que, tras casarse, me pidió la receta incontables veces. Sospecho que, aunque se la di unas 12 o 15 veces a lo largo de los años, nunca se animó a prepararlo solo, prefiriendo quizás el pretexto de volver a pedírmela. Era tal la familiaridad con mi sazón que mi cuñado y Migue podían distinguir perfectamente si el plato venía de mis manos o de las de mi hermana.
Aunque mi especialidad de siempre ha sido el curry de camarones, hoy decidí darle un giro con ese lomo de puerco que teníamos en casa. El resultado fue tan sorprendente que mi hijo Miguel, a quien cariñosamente llamamos Mickey, declaró que era la mejor comida que he preparado en los últimos diez años. Escuchar eso de un hijo, después de tantas décadas cocinando para la familia, es el mejor ingrediente que cualquier receta podría tener.
Pero, ¿de dónde viene este aroma que llena mi cocina? La palabra "curry" es en realidad una interpretación occidental del término tamil kari, que significa salsa. Lo extraordinario es que no existe una sola "receta de curry" universal en la India; cada familia tiene su propia mezcla de especias, llamada masala, que muelen a mano según la ocasión. Es una alquimia fabulosa donde la cúrcuma, el comino y el cilantro se unen para crear algo que los antiguos textos consideraban medicinal y sagrado.
Lo que hace al curry algo fabuloso es su capacidad de adaptación: viajó de la India al Reino Unido y de ahí al mundo entero, evolucionando en cada puerto. En mi cocina, esa evolución se traduce en el uso de ingredientes que cuidan a los míos, como la inulina o el agave para equilibrar el picante, y el toque fresco del poro, adaptando una tradición milenaria a nuestro paladar mexicano. Es una especia que "pinta" no solo la comida de un amarillo vibrante, sino también nuestros recuerdos más queridos.
Hoy, al ver las fotos de este lomo con manzana, entiendo por qué mi hermano me pedía la receta una y otra vez. No buscaba solo una lista de ingredientes, sino capturar ese momento de calidez que solo se siente cuando compartimos la mesa en familia. Este curry de hoy no solo alimentó a Mickey y a Migue, sino que revivió décadas de anécdotas que ahora quedan plasmadas en mi blog.
Curry de lomo de cerdo
- 1 k de lomo de cerdo cocido y en cubos
- ½ poro rebanado y lavado
- 2 – 3 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharadas de polvo de curry
- 1 cucharada de ajo picado
- 2 cucharadas de harina
- ½ cucharadita de jengibre molido
- ½ cucharadita de cebolla en polvo
- ½ cucharadita de ajo en polvo
- ¼ cucharadita de pimienta blanca
- ½ limón su jugo
- ½ litro de leche
- ½ litro de caldo de cocción
- Sal al gusto
- Coco deshidratado para servir
- Ponga en una cacerola la mantequilla y el poro.
- Deje que se fría y cuando esté cocido agregue el ajo y el curry.
- Cuando el curry haya soltado su olor, alrededor de 3 a 4 minutos, incorpore el jengibre molido, la Cebolla en polvo, el ajo en polvo, la pimienta blanca y el harina, mueva para que no se hagan grumos, vaya añadiendo el caldo de pollo y la leche.
- Deje que empiece a espesar, agregue el jugo de limón y sazone con sal al gusto.
- Cuando haya espesado incorpore los cubos de lomo y deje que se sazone todo alrededor de 5 minutos.
- Sirva, acompañe con arroz blanco y decore con el coco deshidratado.










