sábado, 4 de febrero de 2017

Polvorones de nuez con baño de ron







Existen tantas cosas en pastelería que a veces nos encontramos con cosas un poco raras que resulta que algunos ni lo conocen, otros lo hacen casi siempre y otros lo conocen desde hace mucho, pero lo cierto es que no son tan difíciles como parecen.
En esta receta que quiero hacer me encuentro con “harina tostada” en lugar de utilizar harina común.
En realidad algo había oído y me puse a buscar por qué quería la receta harina tostada.
La harina tostada es seca, pues al tostarla pierde humedad y es una harina un poco más fuerte.
Podemos tostarla en el horno, colocando la harina en una charola a 165° y moviendo con una espátula cada 3 – 4 minutos y así por unos 20 minutos.
Otra forma es ponerla en una sartén en la estufa y estarlo moviendo con una espátula de vez en vez y lo podemos hacer cuando estemos cocinando, así no se nos olvida moverle y apagarlo cuando esté lista.
Se debe tostar hasta un tono de canela clara.
Esta harina se usa en polvorones, mantecados, sopas y papillas.  En algunos lugares como n Chile se utiliza para hacer una bebida que se llama ulpo y en el norte de Chile recibe el nombre de cocho.
En Sonora hacen el champurrado sonorense con harina tostada en lugar de hacerlo con masa de maíz como se hace el champurrado en el resto de la República.
En fin, hoy haré estos polvorenes que se ven deliciosos y seguro que así estarán.  A trabajar.

Se me olvidaba, en España la mayoría de estas preparaciones se hacen con manteca de cerdo, pero como esto no ayuda mucho al colesterol, la hice con manteca vegetal, que no es tan mala.




Polvorones de nuez con baño de ron

220 gr de harina tostada
170 gr de nueces
100 gr de azúcar glas
200 gr de manteca vegetal derretida
1 limón su ralladura
Glaseado:
40 gr azúcar glas
1 – 2 cucharadas de ron negro

Seque el harina en el horno o en un sartén en la estufa.  Deje enfriar por completo antes de utilizarla.
Tueste el harina en una sartén y deje enfriar, después muela hasta que tenga nuez en polvo.
Ponga en un tazón el harina, la nuez molida, el azúcar glas, la ralladura y añada poco a poco la Manteca derretida.  Amase hasta obtener una masa maleable, pues aunque se agriete se puede trabajar. Ponga en una bolsa de plástico y refrigere por al menos una hora.
Precaliente el horno a 180°C y bañecon un rocío vegetal las charolas a utilizar. Extienda la masa con un rodillo y corte con un molde de galleta redondo u ovalado y acomode en las charolas preparadas.
Hornee entre 18 y 20 minutos o hasta que la base este dorada. Deje en las charolas hasta que se enfrien completamente pues son muy frágiles.
Prepare la cobertura mezclando los ingredientes y bañe los polvorones cuando estén fríos.







miércoles, 1 de febrero de 2017

Panqué de naranja para la media tarde.






Hace pocos días fue el cumpleaños de mi esposo y para consentirlo le ofrecí que escogiera el sabor del pastel que quería que le hiciera.
Sin pensarlo me dijo que de esos panes del molde rectangular, pero algo fresco, algo pequeño, algo así como naranja.
-¿Como?- le dije-. ¿No quieres un Selva Negra, un Dobos, un Concorde, o un París Brest?
-No- contestó-, algo ligerito será mejor.
-Bueno, está bien será un panqué de naranja.
El panqué es una preparación de normalmente 4 ingredientes, aunque antiguamente lo hacían con las mismas cantidades de cada ingrediente en estos días hay un poco mas de flexibilidad y se puede jugar con las cantidades.

La palabra panqué es el sonido de la palabra ingles “pound cake” que significa pastel de una libra.
En Francia por ejemplo se llama “quatre quarts” que significa cuatro cuartos que son los 4 ingredientes con el mismo peso de cada uno, cuatro cuartos que hacen un entero.

En México lo llamamos panqué, en Colombia se llama ponqué, en Venezuela panqué y en Chile se llama queque.
Entonces, a hornear…..





Panqué de naranja

2 tazas de harina
2 cucharaditas de polvo para hornear
½ cucharadita de sal
100 gr de mantequilla
1 taza de azúcar
2 huevos
2 cucharadas de ralladura de naranja
½ taza de jugo de naranja
½ taza de jugo de naranja para humedecer

Precaliente el horno a 175°C, engrase y enharine un molde para panqué.
Mezcle harina, polvo de hornear y sal. Reserve.  Bata la mantequilla con el azúcar hasta que esté acremado, agregue los huevos uno a uno.  Añada la ralladura de naranja y ½ taza de jugo y mezcle con una espátula.  Agregue los ingredientes secos y mezcle solo hasta integrar.  Vierta la masa en el molde preparado y hornee por una hora o hasta que al introducir un palillo este salga limpio.  Retire el panque del horno y vierta el jugo de naranja restante.  Deje que se enfríe y desmolde. Decore a su gusto. Sirva.





viernes, 27 de enero de 2017

Sopa de pollo y maíz comida de buena suerte

Dentro de pocos días, para ser precisa el próximo sábado 28 de enero inicia el Año Nuevo Chino que este año será el año del gallo rojo de fuego.
Esta fiesta es conocida en China como la Fiesta de la Primavera, pero en el extranjero se le llama Año Nuevo Lunar.
Por esta razón empezaré a guisar platillos chinos, bueno más bien orientales pues el año Nuevo Chino se celebra en casi todo el Oriente y cada comida tiene significado propio.
Una cosa curiosa es que como costumbre popular, en la víspera del año nuevo, muchas familias permanecen despiertas bebiendo té y conversando, nadie debe dormir, y se dice que esta costumbre promueve la longevidad de los padres de uno.
En la simbología de la comida del Año Nuevo Chino el pollo es un símbolo de buena suerte pues la pronunciación es igual a buena fortuna.  El pollo también simboliza un buen matrimonio y cuando se sirve el pollo entero quiere decir la armonía familiar.
Una de las supersticiones de esta fiesta es no utilizar palabras o frases negativas pues es época de felicidad y esperanza así como de prosperidad.  Se debe evitar cualquier referencia a la muerte, a la desgracia o a los apuros.
En casa casi siempre preparo comida oriental para estas fechas, pero no la hago los 15 días de la fiesta ni preparo todos los platillos que se deben de preparar, a menos que coincida la fecha con el cumpleaños de mi esposo que es en enero.
Normalmente hago uno o dos platillos, arroz frito o al vapor y en ocasiones preparo sopa, como la de hoy que es una sopa de pollo y maíz, por aquello de la armonía familiar y la buena suerte.



Sopa de pollo y maíz

1 cucharada de aceite
4 cebollitas de cambray
2 dientes de ajo picados
1 cucharada de jengibre rallado o picado
1 ½ litros de caldo de pollo
½ kilo de pollo sin pellejo ni huesos
2 tazas de maíz fresco
2 cucharadas de maicena
3 cucharadas de salsa de soya
Sal y pimienta al gusto
3 huevos ligeramente batidos
1 cucharada de aceite de ajonjolí

Corte el pollo en pequeños pedazos y revuelva con 1 cucharada de la salsa de soya y con 1 cucharada de la maicena. Deje reposar. 
Rebane la cebolla de cambray separando la parte blanca y la parte verde.
En una olla ponga el aceite a calentar y agregue la parte verde, el ajo, el jengibre y saltee aproximadamente por un minuto para que salga su fragancia añada también el pollo.  Incorpore el caldo, el maíz, la maicena restante disuelta en agua fría, la salsa de soya y sazone con sal y pimienta. Deje que se sazone y que hierva por 20 minutos aproximadamente.
Utilizando un colador de hoyos grandes, vacíe el huevo sobre el caldo hirviendo y mueva para que se formen hilos.  Añada el aceite de ajonjolí y al servir decore con la parte verde de la cebollita de cambray.


jueves, 26 de enero de 2017

Atole de avena y chocolate







Para estos días con un poco de frío no hay nada mejor que un rico y sabroso atole.  Todos sabemos que el atole guarda el calor, por eso se mantiene caliente y nos calienta por dentro a nosotros.
Pero... ¿Qué es el atole? ¿De dónde viene? Bueno eso lo veremos ahora.

La palabra atole viene del náhuatl atolli que significa aguado, atl agua y tol, diminutivo. También es conocido en algunas regiones con el nombre de atol y en otras como jarabe de atole. 
El atole es de origen prehispánico y en los lugares donde se bebe es en México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Venezuela. 

Los aztecas preparaban el atole hirviendo la masa de maíz hasta que espesara, le añadían cacao, chile y miel de abeja.  Hernán Cortés lo menciona en sus “Cartas de Relación” diciendo que era una bebida energética, pero, realmente, no fue de su agrado por lo que, como con tantas cosas mesoamericanas, le cambiaron un poco y le agregaron leche o agua, llamándolo entonces, champurrado.

Así, se empezó a preparar el champurrado cuando se hacía de masa de maíz, y atole cuando se preparaba con otros ingredientes. Esos otros ingredientes eran y siguen siendo, la fécula de maíz, harina de arroz, sémola de maíz, trigo, o avena. 

Se le agrega piloncillo, azúcar o miel. Le puedes poner leche o agua.  También se le puede agregar vainilla, chocolate, queso, y casi cualquier fruta.

Ahora prepararé un rico y sabroso atole de avena y chocolate, manos a la obra pues va siendo la hora de la merienda y empieza a hacer un poco de frío. Y mis comensales (mi marido y mis hijos) al enterarse que había atole con galletas para la merienda se apresuraron a venir.  Adiooos





Atole de avena y chocolate

1 litro de leche del tipo que prefieras
3/4 taza de copos de avena
1 tablilla de chocolate oscuro o de chocolate artesanal
Azúcar al gusto
En una olla calienta a fuego medio la leche con el chocolate y no lo descuides.
Remueve constantemente para evitar que se pegue el chocolate y que se desparrame.
Una vez que se haya derretido el chocolate agrega la avena, deja cocinar por 10 minutos a fuego bajo.
Retira el atole del fuego y agrega el azúcar.

Sirve caliente.


lunes, 22 de agosto de 2016

Mermelada de Tomate verde



Hace tiempo, allá por la prehistoria cuando recién me había casadoa,  solíamos ir a desayunar a un restaurante estilo escocés muy agradable, donde la comida era muy rica y el servicio era excelente, llamado “Lancer’s” que, lamentablemente ya no existe más.  Las meseras estaban vestidas como escocesas con faldas a cuadros en tonos verdes, blusas blancas, una banda verde con orillas doradas y boina roja. El lugar estaba decorado en verde y la comida era muy rica. 

La mayoría de las veces íbamos a desayunar. Nos ponían en el servicio de la mesa, como en cualquier lado, mantequilla, pan y mermelada. Pero era una mermelada diferente, verde, ya que, si la decoración era verde, porque no la mermelada.  En ese entonces, hace casi 32 años no había kiwis en México, por lo que era raro encontrarla.

Después de dos o tres veces que la comimos preguntamos de que era y que grande fue la sorpresa al enterarnos de que era de tomate verde. Sí efectivamente, era del tomate que se usa para hacer salsa para poner a los tacos, para las enchiladas, para la carne en su jugo, etc.

Después de recordar todo esto con mi esposo, me decidí a hacer esta sabrosa mermelada de tomate verde pero la hice con un toque un poco diferente, veamos la receta.



Mermelada de tomate verde

½ kilo de tomate verde pelado y lavado
300 gr de azúcar
½ taza de agua
½ cucharadita de polvo de 5 especias




Corte el tomate en cubos muy pequeños, vierta en una olla y agregue el agua y el azúcar.  Deje que hierva y reduzca el líquido.  Agregue el polvo de 5 especias y que espese hasta el punto que desee.  Vierta en un frasco esterilizado y hierva y guarde.  








jueves, 3 de septiembre de 2015

El Budín de jitomate es una manera diferente de preparar el jitomate

Al hacer la lista para las compras del mercado les puse que me compraran 2 kilos de Solanum lycopersicum. Regresaron con las compras y me trajeron 1 kilo de jitomate y me dijeron que no lo había apuntado y que siempre les pedía, pero que no supieron que era el Solanum lycopersicum, que dejara de bromear y que pusiera bien la lista.

Es un nombre diferente pero es su verdadero nombre, aunque su apodo todos lo conocemos y es el tomate, tomtera o jitomate.  Es una especie de la familia de las solanáceas originaria de América, Perú o México, y cultivada en todo el mundo para su consumo tanto fresco como procesado de diferentes modos como en salsa, puré, jugo, deshidratado, enlatado, etc.  El fruto, que es el tomate propiamente dicho, es una baya generalmente de forma sub-esférica, globosa o alargada y habitualmente de unos 8 centímetros de diámetro. Es verde cuando inmaduro y que tiene generalmente un color rojo intenso con la maduración. 

Los Mexicas o Aztecas lo conocían como xïctomatl, fruto con ombligo.  Si bien ambos centros de origen del tomate cultivado, Perú y México, han sido postulados y se ha proporcionado evidencia en uno u otro sentido, no existen pruebas concluyentes que apoyen de manera incontrovertida uno de tales sitios como el lugar donde el tomate ha sido domesticado a partir de su ancestro silvestre.

Si es de Perú o de México, o de alguna otra parte de América podría no ser muy importante.  Lo importante es que lo tenemos a la mano y lo podemos preparar de cualquier forma.  Bueno, lo preparé en un budín, un poco diferente pero muy rico.

Una pequeña observación es que en el centro de nuestro país se conoce como jitomate y en el resto de México se le conoce tomate, como en el resto del mundo.






Budín de jitomate.
½ taza de aceite
¾ kilo de jitomate, pelado y en dados
3 dientes de ajo picados
¼ taza de albahaca fresca
2 bolillos del día anterior
4 huevos
½ cucharada de chile en polvo
½ taza de parmesano rallado
Pizca de azúcar
Sal y pimienta
Mantequilla para engrasar

Precaliente el horno a 170°C y engrase con la mantequilla un molde refractario cuadrado.
Corte el pan en cubos pequeños. En un sartén ponga el aceite y fría los ajos, agregue los cubos de pan y fría hasta que estén dorados.  Acomode el pan en el molde preparado. En el mismo sartén ponga los jitomates picados y deje que hierva, sazone con el azúcar, el chile en polvo, sal y pimienta, apague el fuego y agregue la albahaca picada. Vierta en el molde preparado, sobre el pan.
Bata los huevos ligeramente y sazone con sal y pimienta.  Vierta en sobre los tomates.  Esparza el queso y hornee por 20 – 25 minutos. Verifique que esté cocido introduciendo un palillo y si sale seco ya está listo.  Retire del horno y sirva caliente o tibio.










miércoles, 2 de septiembre de 2015

Ejotes estilo suriano, una receta en olla exprés.




El guisar rápido es algo que en estos tiempos es indispensable y necesario.  Hoy preparé unos ejotes muy ricos y solamente fue en 2 minutos de cocción y 5 de preparación.

Los preparé en una olla exprés también llamada olla a presión, y cuece tan rápidamente porque es un recipiente hermético que puede alcanzar presiones más altas que la atmosférica.

Debido a que el punto de ebullición del agua aumenta cuando se incrementa la presión, la presión dentro de la olla permite subir la temperatura de ebullición por encima de 100°C o de 212°F, en concreto hasta unos 130°C.  La temperatura más alta hace que los alimentos se cocinen más rápido llegando a reducir los tiempos de cocción tradicionales entre tres o cuatro veces.  Por ejemplo, una col o repollo se cocina en un minuto, las papas pequeñas y medianas, (hasta 200 gr) pueden tardar unos cinco minutos y un pollo completo no más de 25 a 30 minutos.  Generalmente se utiliza para conseguir en un corto tiempo los mismos efectos del estofado o de la cocción a fuego lento.

El funcionamiento consiste en que el recipiente tiene una válvula que libera el vapor cuando la presión llega al límite establecido, normalmente, la presión levanta un tope permitiendo que el vapor escape, manteniendo la presión y la temperatura constante durante el tiempo de cocción. Además tiene otra válvula de seguridad regulada a una presión superior a la normal de funcionamiento, porque si la temperatura interna y por lo tanto la presión, es demasiada alta, funcionaría esta válvula, dejando escapar la presión.  Esto no es raro que ocurra puesto que ciertos alimentos tienen hojas que pueden obstruir el orificio de salida de la válvula de funcionamiento. Las modernas ollas a presión se fabrican normalmente en aluminio o acero inoxidable.

En las primeras ollas la presión se conseguía mediante un peso calibrado sobre un orificio de la tapadera de la olla.  Actualmente hay ollas cuya válvula funciona mediante un muelle.

Ejotes estilo suriano

700 gr de ejotes frescos
½ taza de agua
4 tiras de tocino  picado
8 – 10 cebollitas de cambray
½ cucharadita de pimentón
Sal y pimienta al gusto


Lave los ejotes y corte en pedazos medianos.  Lave y pele las cebollas. Ponga en la olla exprés los ejotes, el tocino, las cebollitas, el agua, el pimentón, el agua y la sal y pimienta.  Tape la olla exprés y deje cocer a presión por 2 – 3 minutos.  Retire del fuego y baje la presión con agua fría.  Sirva en un platón.