domingo, 8 de junio de 2014

Una receta muy saludable.

Aquí en el Distrito Federal, mejor conocido como DF, los sábados y domingos se vende en puestos callejeros, mercados, fondas y pequeños restaurantes una delicia que según ayuda para quitarse la cruda o resaca. Es un caldo sustancioso y picosito que llega calientito al estómago, curando todo a su paso, y se llama “pancita.”
La resaca recibe distintos nombres en cada país, en México siendo “cruda,” en Centroamérica, “goma,” en Venezuela “ratón,” en Paraguay “akärasy,” en Chile “caña,” etc.
Existen distintas maneras de quitarse la “cruda,” algunos prefiriendo un jugo de naranja o de tomate, o como en Francia que prefieren tomar sopa de cebolla. También unos chilaquiles picosos ayudan a quitar la “cruda,” puesto que, por lo picante del platillo, provoca que uno sude y, al hidratarse, se cura uno de la “cruda.”
Tenía una tía que le daba a su esposo, mi tío, hot cakes o pancakes después de una noche de copas y mi tío decía que eso le caía de maravilla, aunque no es una opinión compartida por muchos, dado que dicen que el dulce no se antoja en esos momentos.
Pero probemos el remedio del DF, comerse un rico, calientito y picosito plato de pancita con unas tortillas recién hechas y una cerveza bien fría. ¿quieren algo más?
 
Pancita

1 kilo de pancita de res ya limpia en trocitos
1 manita de puerco
50 gr de chile guajillo
50 gr de chile ancho
1 diente de ajo
1 rebanada de cebolla
Sal al gusto
Para servir:
Cebolla picada
Limones
Orégano
Salsa picosa
Tortillas calientes

Ponga a cocer la manita de puerco en agua con un poco de sal.  En otra olla ponga a cocer la pancita en agua con sal.  Lave los hiles secos y ponga a hervir en un poco de agua para que se hidraten.  Cuando estén hidratados los chiles muélalos con el ajo y la cebolla.  Vierta lo molido en la olla donde se está cociendo la pancita. Sazone.  Cuando la manita de cerdo esté cocida, agréguela a la pancita.  Deje que todo se sazone.  Sirva

Acompañe con cebolla picada, limones, orégano, salsa picosa y tortillas.

viernes, 6 de junio de 2014

Un postre veraniego

Estamos a casi nada de que empiece el verano. Nos pronostican que va a ser un verano muy ardiente y caluroso. En esta temporada se antoja algo más fresco. Como por ejemplo, una gelatina.

Listo para servir.

La gelatina es una mezcla semisólida, incolora, translúcida, quebradiza e insípida que se obtiene a partir del colágeno procedente del tejido conectivo de animales  hervidos con agua.  También existe una gelatina vegetal conocida como agar-agar.
GUSTAN??????
La gelatina es una proteína compleja, es decir, un polímero compuesto por aminoácidos.
Una notable propiedad de las disoluciones de esta molécula es su comportamiento frente a temperaturas diferentes: son líquidas en agua caliente y se solidifican en agua fría.
La gelatina cuaja cuando está a la temperatura ambiente, a 18°C o menos, pero siempre por encima del punto de congelación.  Si se le calienta a 27°C, poco a poco se convertirá en una mezcla acuosa; si se le enfría, volverá a cuajar.  Este comportamiento está determinado por un ingrediente especial que cuaje la mezcla: la grenetina, que está hecha de colágeno, proteína fibrosa que se encuentra en el tejido conjuntivo del cuerpo.
La gelatina más extendida en las aplicaciones culinarias es la denominada gelatina de postres, que se acaba empleando en: áspic, bavarois, gomitas y postres de gelatina.




MMMMMMMMMMMMMMMM!!!!!!!!!!!!!


Postre de gelatina en capas

Costra:
1 taza de harina
1 taza de nueces picadas
100 gr de mantequilla derretida
Primera capa:
250 gr de queso crema suavizado
1 taza de azúcar glas
2 tazas de crema dulce para batir
Segunda Capa:
1 paquete grande de gelatina sabor fresa
1 ½ tazas de agua hirviendo
2 tazas de fresas picadas
Cobertura:
1 taza de crema dulce para batir
¼ taza de azúcar
1 cucharadita de vainilla

Precaliente el horno a 180°C y con aceite en spray engrase levemente un refractario de 9 x 13
Costra: mezcle nueces, harina y la mantequilla derretida en un tazón y mezcle completamente.  Presione la mezcla en el molde preparado.  Hornee por 10 minutos.  Retire del horno y deje enfriar.
Primera capa: En un tazón bata el queso crema con el azúcar, añadiendo la crema poco a poco.  Vierta a cucharadas en el molde preparado cuidadosamente la mezcla de queso crema.
Segunda capa: Prepare el paquete de gelatina con el agua hirviendo anotada en la receta y deje que se disuelva.  Cuando haya enfriado un poco mezcle las fresas picadas.  Deje que cuaje un poco y vierta sobre la mezcla de queso, la primera capa.
Cobertura: En la batidora eléctrica ponga la crema, el azúcar y la vainilla hasta que forme picos suaves.  Vierta sobre la gelatina ya cuajada.

Cubra y deje refrigerar por al menos 4 horas.
Sirva adornado con frutos rojos o al gusto.

jueves, 5 de junio de 2014

Y la fiesta comenzó

 Estamos de fiesta puesto que el día de hoy festejamos las cien publicaciones de recetas en el blog. Tal vez no es mucho, pero el blog me ha significado más trabajo y más satisfacciones. Todos los días hacía de comer y la mayoría de esos días hacía panes, postres, pasteles y demás, pero el escribir, el investigar me toma un poco del tiempo que de por si no tengo. Aun así, me gusta mucho. Hemos aprendido mucho, tanto yo, como mi familia, como ustedes, queridos lectores.
Tuvimos invitados
Cuando empezamos nuestro viaje no tenía idea de lo que iba a hacer, y como siempre me tomo las cosas en serio, me prometí que no iba a dejar de publicar y hasta ahora lo he cumplido.
Delicioso


Hablaré ahora del pastel de celebración que hice que es el pastel Blitz o pastel relámpago o torta relámpago.
Nos dicen por ahí que es un pastel alemán muy antiguo.  Donde se inventó o quien lo creó, nadie lo sabe, pues lo que lleva todas las casas de los campesinos bávaros lo tienen y tal vez surgió en más de un lugar al mismo tiempo, en una tarde fría, se prendió el horno para hacer pan y la mamá tal vez tuviera antojo de algo dulce para darle a su esposo e hijos y surgió este riquísimo pastel.

Lo que sí es cierto, es que se hace como un relámpago.


La celebración fue en grande
Pastel Blitz

125 gr de mantequilla
125 gr de azúcar
4 yemas
125 gr de harina
1 cucharadita de canela
1 cucharadita de polvo para hornear
3 cucharadas de leche
1 cucharadita de vainilla
Merengue:
4 claras
125 gr de azúcar
½ cucharadita de crémor tártaro
Una pizca de sal
3 cucharadas extras de azúcar
150 gr de nueces picadas
Crema pastelera o natilla:
1 taza de leche
1 huevo
25 gr de maicena
50 gr de azúcar
1 cucharadita de vainilla

Precaliente el horno a 180°C y engrase, enharine y forre la base que también engrase de dos moldes de 20 cm.
Cierna harina con canela y polvo para hornear.  Bata la mantequilla y agregue el azúcar.  Cuando esté esponjosa la mezcla vierta las yemas de huevo, siempre batiendo después de cada una.  Agregue la harina y la leche de manera alterna, añada la vainilla.  Deberá quedar una masa espesa.
Vierta en los moldes preparados y extienda con una espátula, deberá quedar una capa delgada, reserve.  Bata las claras de huevo con la pizca de sal, cuando estén espumosas añada el crémor tártaro y vaya añadiendo el azúcar en cucharadas.  Cuando se haya absorbido todo el azúcar ya está listo. Divida en dos partes y vierta cada una sobre los moldes preparados que ya tienen la masa.  Encima del merengue vierta las nueces y las cucharadas de azúcar extra.  Hornee por 30 – 35 minutos o hasta que al insertar un palillo este salga limpio.  Saque del horno y deje enfriar.
Crema pastelera o natilla: ponga al fuego la leche con la vainilla.  En un tazón mezcle el azúcar, la maicena y la leche.  Cuando la leche esté caliente vierta la mezcla de azúcar-huevo-maicena y bata con un batidor de globo hasta que esté completamente cocido.  Esto es que espese y ya no sepa a harina.

En uno de los pasteles, sobre el merengue esparza la crema pastelera o natilla y ponga encima el otro pastel, con el merengue para arriba.  Sobre el merengue puede decorar con fruta de su preferencia.

miércoles, 4 de junio de 2014

Botana para el futbol

Ayer hubo un partido de fútbol, México contra Bosnia. Lamentablemente, perdimos. Aun así, en casa, disfrutamos del partido. A mi esposo y a mis hijos les encanta ver el futbol, el americano (para nuestros lectores estadounidenses, nosotros entendemos por “futbol” lo que ustedes llaman “soccer”, y “americano” lo que ustedes llaman “football”), el baseball, el box y otros deportes varios. A mí, como me encanta estar con ellos, pues yo los veo también. Pero no solo los veo, sino que les preparo una botanita para que los disfruten más.
Solamente veo los deportes cuando estoy con ellos, puesto que a mí me gusta hacer otras cosas. Pero es algo tácito, yo estoy con ellos en los deportes televisados y ellos conmigo en las cosas que a mí me gustan. Creo yo que es un buen arreglo.
En esta ocasión como fue por la noche, les preparé unos bocaditos de pollo con tocino que están para chuparse los dedos.


 

Bocaditos de pollo

 1 pechuga de pollo
10 rebanadas de tocino
3 cucharadas de mostaza dijon
Sal y pimienta


Corte el pollo en tiras y después en deditos, deberán salir 30. Revuelva e pollo con la mostaza dijon y sazone con sal y pimienta. Corte cada tira de tocino en 3 partes.  Enrolle cada trocito de pollo con el tocino.  Ponga en una charola sin engrasar, con el “sello” del tocino para abajo.  Hornee a 180°C por 20 – 25 minutos o hasta que esté cocido el pollo.  Sirva con salsa agridulce, o con salsa rosa.

martes, 3 de junio de 2014

Un platillo típico convertido en botana.

 Una salsa para mojar es un condimento muy común que consiste en una salsa de diversos ingredientes y que en ella se mojarán ingredientes más sólidos.
Aunque el queso fundido en realidad no es una salsa, en este caso hicimos un dip para remojar los chips de tortilla. El queso fundido es un platillo típico de las taquerías del D.F. y del norte de México, aunque lo sirven con tortillas de harina. También puede ser un plato fuerte. Aunque en este caso es una botana muy rica para darles a nuestros invitados antes de la comida.
La suavidad del queso y lo condimentado del chorizo, más un extra con los chiles jalapeños, está muy muy rico.



Aderezo de queso fundido con chorizo

250 gr de chorizo
½ cebolla picada
2 chiles jalapeños picados
500 gr de queso para fundir (chihuahua, manchego, cheddar, mozzarela, gouda) o una mezcla
½ taza de leche
Chips o totopos de tortilla


En un sartén fría el chorizo en su misma grasa.  Retire el chorizo del sartén y fría la cebolla y los chiles jalapeños en la grasa del chorizo. Agregue el chorizo y la leche.  Deje que hierva y vierta en un refractario agregue el queso y meta al horno a 200°C hasta que burbujee el queso.  Retire del horno y sirva con chips o totopos de tortilla.  Si desea puede adornar con hojas de cilantro.

lunes, 2 de junio de 2014

Siempre tenemos que investigar y estudiar.

El requesón es un producto lácteo similar al queso, obtenido en un segundo procesamiento del suero lácteo. Es de color blanco, sabor suave y textura blanda y granulosa. Se emplea tanto en platos dulces como en salados. Es un ingrediente importante en las pastas rellenas.
El requesón también es llamado queso ricota, el cual viene del latín “recota” que quiere decir “recocida.”
A diferencia del queso, el requesón es un producto altamente perecedero. Para incrementar su periodo de consumo, se le somete a varios procesos. Prensado, salado y puesto a secar se obtiene la “ricota salata,” que es similar a un queso duro. Ahumado, da lugar a la “ricota affumicata,” de color ligeramente café y sabor característico. Cuando se hornea ligeramente se obtiene la “ricota infornata,” típica de la región mediterránea. Un largo proceso de salado y acidificacipon controlada produce la “ricota scanta,” ligeramente amarga, intensa y picante.
Así es, el requesón y el ricota son básicamente lo mismo, pero algunos comerciantes, aprovechándose de la falta de conocimiento de sus clientes, venden el ricota más caro, pues es un producto italiano, y el requesón lo dan barato o no lo tienen, pues es un producto común.
 

Pan de zarzamora con requesón

3 tazas de harina
1 ½ cucharaditas de polvo para hornear
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
½ cucharadita de sal
150 gr de mantequilla
1 1/3 taza de azúcar moscabado
3 huevos
2 cucharaditas de vainilla
1 taza de requesón
½ taza de leche
1 ½ taza de zarzamoras frescas o congeladas
Cobertura:
¼ taza harina
2/3 taza de azúcar moscabado
½ taza de avena
1 cucharadita de canela
50 gr de mantequilla

Precaliente el horno a 170°C, además engrase y enharine un molde de panqué para hornear.
Cierna juntos el polvo para hornear, el bicarbonato, la sal y la harina, reserve.  Mezcle huevos, vainilla, requesón y leche.  En la batidora bata la mantequilla y el azúcar hasta que acreme, vaya incorporando los ingredientes secos, alternando con los ingredientes líquidos.  Agregue las zarzamoras solo envolviendo y vierta en el molde preparado. 

Prepare la cobertura poniendo en un tazón el harina, el azúcar moscabado, la avena, la canela y la mantequilla fría.  Desmenuce la mantequilla con las manos y cuando parezcan migas esparza sobre la masa del molde. Hornee por 1 hora aproximadamente o hasta que al insertar un palillo este salga limpio.

domingo, 1 de junio de 2014

Historia en la cocina XIV, Los hombres del maíz.

Para los indígenas mexicanos, el maíz es un signo de su raza, la que los identifica y lo que los define como unidad étnica. En otras palabras, el maíz es sagrado. Esta creencia, al menos en el mundo descendiente del maya, procede del Popul Wuj, también conocido como Las Antiguas Historias del Quiché, el libro sagrado de los indios Quichés que habitaban en la zona de Guatemala.
El Popul Wuj es un libro que recopila leyendas del pueblo Ketchi o Quiché, uno de los pueblos Mayas que vivían al sur de lo que hoy llamamos Guatemala. En este libro, vemos como los mayas trataban de explicar el origen del mundo y los fenómenos de la naturaleza.
El Popul Wuj fue transliterado a caracteres españoles, aunque se mantuvo en lengua ketchí, a mediados del siglo XVI y no fue hasta 200 años más tarde que fue traducido por el sacerdote e historiador sevillano Fray Francisco Ximénez.

Nos dice el Popol Wuj que primero todo era silencio, había mucha calma. No había nada que estuviera en pie en toda la faz de la tierra, solo existía el mar en reposo y un cielo apasible. Todo era oscuro, solo Tepeu y Gucumatz, los progenitores, estaban en el agua rodeados de claridad.  Ellos son los que disponen de la creación de los árboles, bejucos, nacimiento de la vida y del hombre.  Se formó el corazón del cielo.
Por medio de la palabra hicieron que emergiera la tierra, el día y la noche, las montañas y valles, y las corrientes de agua y arroyos.
Luego crearon los animales que fueron hechos para cuidar los bejucos, los árboles y las plantas.
Y se fueron a vivir al cielo, al mar y a la tierra.
Luego los creadores o progenitores les dijeron que hablaran a los animales para alabarlos, pero los animales no hablaban, solo emitían graznidos, chillaban o cacareaban.
Ante este fracaso, se dijeron que tenían que crear antes del amanecer algún ser que los venerara, por lo tanto quisieron hacer al hombre.  Pero también tuvieron varios intentos.
Primero intentaron hacer al hombre de barro, que fue frágil, no se podía sostener, no podía andar ni multiplicarse, se quemaba con el fuego, se enfurecía con el sol y se deshacía con las lluvias y los dioses se deshicieron de ellos.
Luego trataron con madera, lo cual fue un gran avance, ya que hablaban y se multiplicaban, pero no tenían memoria, por lo que no se acordaban de su creador, no tenían entendimiento, caminaban sin rumbo y andaban a gatas.  Estos fueron los primeros que habitaron la faz de la tierra, pero con el diluvio creado por el corazón de cielo, estos murieron.  Los sobrevivientes del Diluvio Universal fueron condenados a otro fin, fueron degradados a otra forma de vida más primitiva, fueron convertidos en monos.
Fueron los animales quienes llevaron entonces a los dioses lo que estaban buscando, la materia de la que nacería un ser capaz de venerarlos por el resto de sus días, un ser capaz de aceptar el don de la palabra.  La sustancia que las ratas llevaron ante los dioses era la mazorca del maíz, que encontraron en lo que sería el valle de México.  Los dioses crearon entonces del maíz al primer hombre y a la primera mujer.  Ellos hablaron, vieron, amaron, supieron, fueron dotados de sabiduría, alma, sustancia.  Los dioses por fin consiguieron lo que siempre habían querido.  Por fin eran adorados, los hombres les hacían alabanzas en su honor.  Es por eso que somos conocidos los mexicanos como los hombres de maíz.

Si bien hay otras historias de creación (no podemos ni debemos atribuir el mito maya a todas las culturas), una de las más conocida es esta historia maya. Dicho esto, muchas culturas tienen su propio mito de creación a partir del maíz, como son los mexicas, que también tenían la idea de que el maíz forjó nuestra carne.

La mayoría de la comida prehispánica proviene del maíz.  Ya con la llegada de los españoles se incorporaron a la dieta infinidad de ingredientes pero siempre predominó el maíz.
Hoy en día la mayoría de los antojitos  de casi toda América Latina es a base del maíz.

El antojito que comimos hoy en nuestro desayuno familiar es el huarache, que son unas tortillas alargadas, untadas de frijol, cualquier guiso, lechuga, queso y salsa.
El guiso que le podemos poner es tan variado como uno se lo puede imaginar como pueden ser huevos fritos o revueltos, chorizo, cualquier guiso de carne, carne asada, chicharrón, o lo que uno quiera.
Huaraches de: chorizo vegetariano (derecha superior), cerdo guisado (izquierda superior), huevo revuelto (derecha inferior), huevo estrellado (izquierda inferior).


Huaraches

12 huaraches (tortillas alargadas)
2 tazas de frijoles licuados
1 taza de salsa
1 lechuga en tiras desinfectada
200 gr de queso rallado
El guiso que uno quiera en cantidad suficiente


Fría las tortillas en aceite caliente, embarre de frijoles.  Ponga el guiso que prefiera, salsa, lechuga y el queso rallado.