martes, 22 de septiembre de 2026

Pizza de arúgula y jamón serrano: Sabores del mundo sin salir de casa

Hay algo mágico en descubrir un sabor nuevo sin tener que cruzar la puerta de casa. Aunque disfruto profundamente de la gastronomía nacional e internacional, lo cierto es que casi no frecuento restaurantes. Sin embargo, mi cocina es mi pasaporte personal, y esta vez el destino fue Italia con una combinación que, aunque nunca había probado, me cautivó de inmediato: la frescura de la arúgula sobre la intensidad del jamón serrano.

Lo curioso de la arúgula es que, aunque hoy parece la estrella "de moda" en todos los menús gourmet, en realidad es una vieja conocida del Mediterráneo. Ya los antiguos romanos la consumían e incluso le atribuían propiedades especiales para despertar la alegría. Durante mucho tiempo se mantuvo como un secreto de los huertos europeos, hasta que hace unos años saltó a la fama mundial. Lo simpático es que, a pesar de ser una hoja verde, no quiere ser una lechuga aburrida; ella prefiere destacar con ese toque picante y atrevido que a muchos nos tomó por sorpresa la primera vez. Ahora entiendo por qué todos hablan de ella: tiene ese "no sé qué" que transforma una pizza sencilla en un plato con mucha clase.

Esta pizza es el ejemplo perfecto de cómo ingredientes sencillos pueden crear una experiencia sofisticada. La base, horneada hasta quedar en su punto, recibe el calor del queso derretido que sirve de cama para las finas láminas de jamón. El toque final lo da la arúgula fresca, que con su característico sabor ligeramente amargo y picante, equilibra perfectamente la salinidad de la carne fría.

Como siempre, en mi cocina busco adaptar estas delicias a mis necesidades actuales. Para quienes, como yo, cuidan sus niveles de glucosa y cuentan calorías, preparar estas recetas en casa permite tener el control total de los ingredientes. Es una prueba de que podemos viajar a través de los sabores del mundo de manera consciente, deliciosa y desde la comodidad de nuestra propia mesa.

Masa de pizza líquida con arúgula y jamón serrano

  • 2 tazas de harina de trigo
  • 1 ¼ tazas de agua tibia
  • 1 cucharadita de levadura seca
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 2 cucharadas de aceite de oliva

  1. En un tazón mezcle agua tibia, levadura y azúcar y deje espumar de 5 a 10 minutos.
  2. En otro tazón ponga harina y sal y añada la mezcla de levadura y el aceite. 
  3. Revuelva con una cuchara o batidos de globo hasta obtener una masa como para hot cakes espesos. 
  4. Tape y deje reposar de 40 a 60 minutos hasta aumente su volumen.
  5. Aceite muy bien el molde o charola, vierta la masa y extienda con suavidad con una espátula húmeda. 
  6. Hornee a 220°C por 8 minutos. 
  7. Retire del horno y añada la salsa y el queso. 
  8. Hornee por 10 a 15 minutos hasta que esté cocida y se desprenda de la charola.
  9. Al retirar del horno ponga el jamón serrano y la arúgula.


jueves, 10 de septiembre de 2026

Tortitas de elote Bakwan Jagung: del campo de Hidalgo a las islas de Indonesia:




Hace poco, mis hijos regresaron de un viaje por Hidalgo y nos trajeron una sorpresa increíble: muchísimos elotes frescos de la cosecha de su papá. Venían crudos y otros ya cocidos, con ese aroma tan característico del campo, y al tener tanta abundancia decidimos aprovecharlos de una manera especial. 

El elote es un ingrediente excepcional, no solo por su versatilidad, sino por su historia; es una planta sagrada originaria de Mesoamérica que, tras la llegada de los europeos, viajó por todo el mundo transformando las gastronomías de continentes enteros. 

Es fascinante pensar cómo un grano que nació en nuestras tierras llegó hasta el sudeste asiático, adaptándose a climas y paladares tan distintos. En esta receta usamos esos elotes para preparar unos "Indonesian Corn Fritters", conocidos originalmente como Bakwan Jagung. Es un ejemplo perfecto de cómo en casi todas las culturas existe una versión de las tortitas de maíz, pero cada lugar las hace propias con sus ingredientes autóctonos. Mientras en México las comemos con un toque de chile o queso, en Indonesia utilizan especias como la pimienta blanca y raíces locales, demostrando cómo la globalización permite que ingredientes como el ajo o las harinas unan tradiciones tan lejanas. 

La verdad es que estaban realmente ricos; la dulzura natural del grano recién cosechado en Hidalgo resaltó muchísimo con la textura crujiente que les da la harina de arroz. Los servimos con una ensalada muy fresca de zanahoria, garbanzos y fideos de arroz, logrando un plato que equilibra nuestra herencia con sabores globales de una forma deliciosa.




Tortitas de elote Bakwan Jagung

  • 2 ½ tazas de granos de elotes crudos o cocidos
  • 4 cucharadas de poro picado finamente
  • 3 dientes de ajo picados
  • ½ taza de harina de trigo
  • 3 cucharadas de harina de arroz
  • 1 – 2 cucharadas caldo de vegetales
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de sal
  • ½ cucharadita pimienta blanca molida
  • 1 cucharada de jarabe de agave
  • 2 cucharadas de cebollín picado
  • Aceite para freir

  1. En un sartén pequeño, fría el poro y el ajo picados en una cucharada de aceite.  
  2. Vierta lo frito a un tazón y agregue la harina de trigo, la harina de arroz, el huevo, la sal, el caldo de verduras, la pimienta y el endulzante. 
  3. Mezcle bien y reserve.
  4. Machaque o mela los granos de elote de forma gruesa para conservar su textura y se sientan al morder.  
  5. Agregue el elote y el cebollín a la mezcla anterior y revuelva suavemente.
  6. En un sartén con suficiente aceite caliente, vaya colocando cucharadas de la masa y aplane un poco para que queden delgadas y crujientes.
  7. Fría unos 2 o 3 minutos de cada lado hasta que alcancen un color dorado intenso.  
  8. Pase las tortitas a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y sírvalas calientes acompañadas de una deliciosa ensalada.

Ensalada fresca de fideos de arroz y vegetales crujientes

  • 100 gr fideos de arroz tipo cristal
  • 2 zanahorias en láminas
  • 1 pepino en medias lunas o láminas
  • 1 taza de garbanzos cocidos
  • Hojas de cilantro para decorar

Aderezo:

  • 3 cucharadas aceite de ajonjolí o de oliva
  • 2 cucharadas vinagre de arroz o jugo de limón
  • 1 cucharada de jarabe de agave
  • Sal y pimienta al gusto  

 

  1. Hidrate los fideos de arroz en agua muy caliente, de preferencia en caldo de verduras o de pollo, hasta que estén suaves pero firmes. Reserve.
  2. Con un pelador prepare las zanahorias y el pepino. 
  3. Fría los garbanzos en un sartén con una gota de aceite para que estén dorados.
  4. Montaje: en un tazón grande o directamente en cada plato, coloque una base de fideos de arroz, encima distribuya los listones de zanahoria y pepino, así como también los garbanzos
  5. Mezcle todos los ingredientes del aderezo en un frasco pequeño y agite bien, vierta sobre la en ensalada justo antes de llevar a la mesa.  Decore con las hierbas de cilantro.