miércoles, 16 de abril de 2014

Un postre con estilo.

Una fruta del bosque que se arraigó aquí en México es la fresa. Se le conoce con el nombre de “frutilla” en algunas regiones del país.
La fresa es rica en ácido ascórbico, lecitina y pectina. Por esta razón, el consumir este fruto, es ideal para disminuir el nivel de colesterol de la sangre.
A las personas que están en un régimen alimenticio se les recomienda coman fresas, por su escasa concentración de glúcidos.
Las fresas son muy apreciadas por su dulce sabor en repostería, haciendo dulces, pasteles y tartas, y en la elaboración de licores.
A mi mamá le encantaban las fresas con crema, pues cuando ella era niña no había esta fruta en su ciudad de Villahermosa, Tabasco, de donde era ella oriunda. Cuando vino a México, era su fascinación el comer todo tipo de bayas, no solo las fresas.
Es rara la persona a quién no le guste la fresa, aunque en algunas ocasiones hay gente que es alérgica a la fresa. Pobres de ellos.
Ahora hicimos un rico pastel de yogur, naranja y fresas. La combinación de naranja con fresas es algo inusual, más no por ello es malo. No tomen mi palabra por sentada, prueben ustedes este pastel y les encantará.












Pastel de yogur, naranja y fresas

150 gr de yogur
40 ml de aceite
1 naranja, su ralladura
3 huevos
120 gr de azúcar
200 gr de harina
2 cucharaditas polvo para hornear
½ cucharadita de sal
1 cucharadita de vainilla
1 taza de fresas en rebanadas
Decoración:
1 naranja en gajos
1 taza de fresas en rebanadas
2 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de jugo de limón

Precaliente el horno a 175°C y engrase y enharine un molde de horno.
Ponga en un tazón el yogur y bata con el batidor de globo, agregue el aceite, la ralladura de naranja, la vainilla y los huevos y continúe batiendo.  Añada el azúcar y bata un poco más. Cierna la harina con el polvo para hornear y la sal.  Incorpore a la masa y con movimientos envolventes vaya incorporando todo.  Vierta una parte del batido en el molde preparado, distribuya las fresas y vierta el resto del batido.
Hornee por 45 – 50 minutos o hasta que al introducir un palillo este salga limpio.  Deje enfriar en el molde por 5 minutos y desmolde.

Decoración: revuelta las fresas, los gajos de naranja y el azúcar, añada el jugo de limón y mezcle bien.  Sirva con cada rebanada.

martes, 15 de abril de 2014

El que es pera, deses pera

La pera es una fruta sutil, jugosa, carnosa y una de las frutas más producidas en las regiones templadas. Existen cerca de 30 variedades de peras, de distintos colores, sabores, olores y texturas. Se usa principalmente en la gastronomía pues se emplea para el postre, para compotas  y mermeladas. En Europa también se utilizan en la elaboración de “perada” o sidra de pera que es muy popular en Gran Bretaña, principalmente en el oeste de la isla y en Gales. En Francia, especialmente en Normandía y en Anjou también toman esta deliciosa bebida.
Bueno, realmente no importa cuál es el tipo de pera que tengas en casa, este delicioso pastel de pera queda muy bueno.
Pastel de pera

100 gr mantequilla sin sal
1 taza de azúcar
2 huevos
1 cucharadita polvo para hornear
1/8 cucharadita sal
1 cucharadita de vainilla
1 taza de harina
5 – 6 peras
½ limón su jugo
4 cucharadas de azúcar extras
½ cucharadita canela
Azúcar glas para decorar

Precaliente el horno a 180°C y engrase y enharine un molde de 25 cm.
Acreme la mantequilla con el azúcar hasta que esté esponjosa.  Incorpore los huevos de uno a uno y la vainilla.  Cierna la harina con el polvo para hornear y la sal.   Agregue la harina cernida.  Vierta en el molde preparado.
Pele y quite el corazón de las peras, rebane  finamente.  Ponga las rebanadas en un tazón y vierta el jugo de limón y el azúcar extra. 
Acomode las rebanadas de pera en el molde de manera decorativa.  Esparza la canela por encima.
Hornee por 55 minutos o hasta que al insertar un palillo este salga limpio. 

Cuando enfríe espolvoree con azúcar glas.

lunes, 14 de abril de 2014

Postre de limón

 El limón es una fruta cítrica muy olorosa. Si uno le pone ralladura de limón a algún postre o platillo, el limón se siente. Debido a que sus aceites naturales son lo bastante fuertes se impregnan al postre.
El limón es originario de Asia, desconocido por los griegos y los romanos, siendo mencionado en el mundo occidental en el siglo III, en el libro de agricultura Nabathae.
Su cultivo no se desarrolló en Europa hasta después de la conquista árabe en España, extendiéndose su cultivo por todo el litoral mediterráneo, pues el clima hispano es muy benigno para el limón. Después llegó a América y se difundió por todo el continente.
El día de hoy hicimos unos bisquets de limón que, en mi opinión, están deliciosos.
 

Bisquets de limón

2/3 taza de crema
1 huevo batido
1 cucharada de ralladura de limón
2 tazas de harina
¼ taza de azúcar morena
2 ½ cucharaditas de polvo para hornear
1 pizca de sal
50 gr de mantequilla
Glaseado:
1 taza de azúcar glas
1 limón, su jugo

Precaliente el horno a 175°C y engrase y enharine una charola para horno.
En un tazón pequeño ponga la crema y el huevo batido y mezcle.  En un tazón ponga la ralladura, la harina, el azúcar morena, el polvo de hornear y la sal revuelva y agregue la mantequilla fría cortada en cuadros.  Con las manos desmenuce la mantequilla hasta que se vea como avena.
Añada los líquidos a la mezcla de harina y con el tenedor integre la mezcla.  Vierta en la mesa ligeramente enharinada y amase hasta que se forme una bola.  Divida a la mita la bola y aplane, puede hacer un círculo y cortar en 8 cada parte de la masa o puede palotear y cortar círculos.
Coloque en la charola preparada y hornee por 20 – 25 minutos o hasta que la parte de abajo esté ligeramente dorada.  Transfiera a una rejilla y deje que se enfríe.  Glasee.

Glaseado: ponga el azúcar glas en un tazón pequeño y vierta el jugo de limón hasta hacer una consistencia espesa para aplicar los bisquets.  

domingo, 13 de abril de 2014

Desayuno Huasteco

Cuando mi hijo se fue a hacer su servicio social a un pueblito de la Huasteca Hidalguense llamado Cochiscuatitla, sentimos que se encontraba en un lugar abandonado por Dios.
Lo visitamos varias veces, para que no se sintiera solo. En realidad, eramos nosotros los que nos encontramos solos. Todas las personas eran muy amables. Lo acogieron enseguida, era una parte importante de la comunidad. Cada día le llevaban cosas típicas para comer.
Cerca del pueblo, se encontraba la cabecera municipal, Atlapexco, una población que se encuentra en crecimiento. Ya tienen su primer hotel. Nosotros nos quedábamos en Huejutla, una ciudad pequeña que es el centro de todas las comunidades aledañas. Nos teníamos que quedar ahí, ya que en Cochiscuatitla no habían hoteles ni restaurantes. Pues eran apenas 700 habitantes.
En todos los lugares que íbamos a comer no nos daban tortillas ni pan, sino unas pequeñas tortillitas remojadas en salsa. Son enchiladas.
Los sabores de las enchiladas son, de ajonjolí, de chile verde, chile seco y las de tomate. Estas enchiladas se acompañaban de frijoles negros, aunque estaban cocidos con chile verde, aunque picaban como el diablo. Como platillo principal nos daban bien un gran trozo de cecina o huevos estrellados. Nos daban también cuanto delicioso cafecito nos gustara y con un pancito de dulce.
Cada vez que mi hijo va a visitar a su novia, que conoció allá, nos trae muchas de estas enchiladas. Aunque principalmente nos trae de tomate, porque las otras pican más de lo que soportamos.

Salsa de ajonjolí para enchiladas huastecas

100 gr ajonjolí tostado
4 cucharadas de aceite
Sal al gusto
½ taza de agua

Muela el ajonjolí con la sal, el aceite y el agua. Vierta en una olla. Cuando hierva empiece a poner las tortillas, una por una, para que se impregnen de la salsa.  Sirva en el plato.


Salsa verde para enchiladas huastecas

100 gr de chile verde fresco
4 cucharadas de aceite
Sal al gusto
½ taza de agua

Muela el chile verde con la sal, el aceite y el agua.  Vierta en una olla.  Cuando hierva empiece a poner las tortillas, una por una, para que se impregnen de la salsa.  Sirva en el plato.



Salsa de chile seco para enchiladas huastecas

100 gr de chile de árbol seco
½ taza de agua
4 cucharadas de aceite
Sal al gusto


Hierva los chiles secos en el agua.  Muela los chiles con todo y el agua. En una olla ponga el aceite y fría los chiles molidos, sazone con sal.  Deje que hierva.  Ponga las tortillas una por una, para que se impregnen de la salsa.  Sirva en el plato.

sábado, 12 de abril de 2014

Recuerdos de la naturaleza

El estar en contacto con la naturaleza es un poco difícil cuando se vive en una ciudad densamente poblada. Aunque hay parques y espacios verdes, no son suficientes para todos los habitantes. Cuando mis hijos eran pequeños, salíamos de la ciudad para hacer un día de campo. Aunque teníamos que irnos una o dos horas de camino, solo así conseguíamos que no hubiera tanta gente. Para aprovechar todo el día de campo, llevábamos vituallas listas para comer.
Con antelación hacíamos todo el menú y estábamos listos desde temprano.
Jugábamos, reíamos, descansábamos y reponíamos las pilas para la semana de ajetreo, de prisas, de no tener tiempo para nada.
Este pan para un día de campo es uno de los componentes del menú y está muy rico. Anímense a hacer un día de campo y llevar este rico pan.
 

Pan para un día de campo

3 tazas de harina
2 ¼ cucharaditas de levadura
½ cucharadita azúcar
1 cucharadita sal
1/8 cucharadita de polvo para hornear
1 taza leche tibia
¼ taza de agua
2 – 3 cucharadas de mayonesa
3 – 4 cucharadas tapenade
100 gr de queso fresco
100 gr de jamón
100 gr de salami

En la batidora ponga la leche, el agua, el azúcar y la sal, después ponga la harina, el polvo para hornear y la levadura. Amase y rectifique si no necesita más agua o harina, deberá quedar una masa elástica pero no pegajosa. Deje reposar para que doble su volumen. Cuando haya doblado su volumen, amase y de forma de bollo.  Ponga en un molde redondo engrasado y deje subir nuevamente.  Hornee  200°C por 15 – 20 minutos.
Cuando esté frío desmolde y parta longitudinalmente en dos partes.  En un pan ponga mayonesa, queso fresco, salamí y en la otra parte ponga tapenade al gusto.
Tape el pan y envuelva en una película plástica.  Ponga una charola encima y un peso fuerte para que se prense. Y deje así por 2 -3 horas o toda la noche.  Sirva en porciones.


Tapenade

½ taza aceitunas verdes sin hueso
1 taza aceitunas negras sin hueso
2 cucharadas de alcaparras
1 diente de ajo
½ cucharadita tomillo
3 cucharadas de jugo de limón
¼ taza aceite de oliva
Pimienta negra al gusto


Ponga en el procesador de alimentos las aceitunas verdes y negras, las alcaparras, el diente de ajo, el tomillo, y el jugo de limón.  Funcionando el procesador agregue el aceite, hasta formar una pasta. Pase la pasta a un tazón y sazone con la pimienta negra.

viernes, 11 de abril de 2014

Historia en la cocina IX, el rompope

El rompope también llamado licor de huevo, es una bebida preparada con huevo, vainilla, canela y almendra. Principalmente es amarillo y es de consistencia espesa.
Se cree que el rompope tuvo su origen en los conventos. Las monjas Clarisas tenían experiencia en alojar a figuras importantes de la sociedad y cuando esto sucedía preparaban los mejores platillos y bebidas, entre ellas el rompope aunque ella nunca lo probaban.
Según la leyenda, una mestiza de nombre Eduviges, quien ya había hecho sus votos, aprendió muy bien la receta y se volvió la encargada de hacerlo, pero mientras lo probaba, le daba algún sabor diferente y especial. Más adelante se las arregló para que se hiciera también para el consumo de las religiosas.
La receta fue resguardada tras los muros de los conventos y aunque no es auténtica mexicana se adoptó como tal. De acuerdo a la tradición, el rompope fue creado en el convento de Santa Clara en el siglo XVII.
El rompope es una bebida que es empleada en la elaboración de pasteles, galletas, gelatinas, helados, nieves, paletas, budines, etc.
La leche se pone a hervir con el azúcar, se le agregan las yemas y las almendras y el sabor que se le vaya a dar.
Pero en Estados Unidos (y en menor medida en el Reino Unido) hay una bebida parecida que es el ponche de huevo, que se hace para las fiestas de año nuevo (el eggnog), pero la diferencia es que el eggnog no se cuece y el rompope si.
En esta ocasión utilizamos el rompope para hacer un budín de pan que quedó riquísimo.


Budín de rompope

350 gr de pan viejo en rebanadas
2 tazas de leche
1 ½ tazas de azúcar
1 taza de rompope
3 huevos
1 cucharada de vainilla
1 cucharadita de canela
1 taza de fresas para decorar

En una charola de horno ponga las rebanadas de pan y tueste en el horno hasta que estén ligeramente doradas.  Mezcle en un tazón los huevos, la leche, el azúcar, el rompope, la vainilla y la canela.  En un refractario engrasado coloque el pan y vierta los líquidos.  Deje reposar una hora para que el líquido se absorba. Puede dejarlo tapado en el refrigerador por toda la noche y al día siguiente hornear a 180°C por 25 - 30 minutos o hasta que al meter un cuchillo este salga limpio.

Cuando enfríe decore con las fresas. Sirva.

jueves, 10 de abril de 2014

La Rosca de Pascua

Ya viene la Pascua, debemos de prepararnos en todos los sentidos. En tanto el religioso, como en el alimenticio. Tenemos que levantar a nuestro niño interior y, junto con los demás niños, meternos de lleno en la búsqueda de los huevos de chocolate o con dulces adentro. Esta es una época especial para todos.
Para esta fecha se elaboran diferentes tipos de pan. En España se hacen monas de pascua, que es un bollo con un huevo duro encima. En Grecia también hacen una trenza de pan y la adornan con huevos duros pintados de rojo. En Inglaterra hacen unos bollos deliciosos con una cruz de pasta encima. En Estados Unidos hacen un pastel de zanahoria como su platillo típico de pascua. En Italia, específicamente en Nápoles, hacen un pan con huevos encima que se llama “castiello” o “tortano”. Como ningún guiso que hagamos tiene denominación de origen o marca registrada alguna, todo dicen que el castiello que ellos hacen es la receta original.
Aquí hicimos nosotros una versión de castiello napolitano que puede hacerse enrollado o no, pero que queda de todas formas delicioso.
 


Rosca de Pascua

500 gr de harina
1 taza leche tibia
1 cucharadita sal
140 gr de azúcar
2 huevos batidos
2 cucharadas de levadura
170 gr mantequilla
150 gr queso parmesano
150 gr salami
6 huevos lavados con agua y jabón y engrasados
1 huevo batido para barnizar

En el tazón de la amasadora ponga la leche tibia, la sal, el azúcar, los huevos batidos, la harina y la levadura. Ponga a funcionar la amasadora y cuando todo esté integrado y se haya formado una bola, dejaremos reposar 10 minutos en el mismo tazón.
Divida la mantequilla en cuatro partes y vaya agregando una por una a la masa mientras se amasa. Deberá quedar una masa suave pero no pegajosa. Reservamos una porción de masa del tamaño de una pelota de golf.
Se puede ir agregando el jamón, el salami y el queso parmesano para que vayan revueltos en la masa, o pueden estirar la masa en un rectángulo y acomodar el jamón, salami y queso, lo enrollamos y acomode en un molde de rosca. Ponga los huevos que vaya a utilizar y con la pasta que reservamos haga un rollito y forme una cruz sobre cada huevo.
Deje levar por 30 minutos y barnice con el huevo batido.

Ponga en el horno precalentado a 180°C por 30 o 40 minutos. Retire del horno y permita que se enfríe levemente para desmoldar. Sirva tibia o fría.