martes, 11 de noviembre de 2014

Llegó el fruto del “árbol de Dios” a América y lo cristalizamos para conservarlo.

El higo llega al Perú en 1532, donde Pizarro ordenó que cada familia sembrara una higuera, siendo sus manos las que sembraron el primer árbol en Lima.

Cuando los sacerdotes católicos construyen un Convento siempre sembraban una higuera, eso es asimilado por los antiguos peruanos y en muchos pueblos perdidos del Ande lo empezaron a llamar “El árbol de Dios”, también le dieron la fama de que dicha higuera ahuyentaba a los malos espíritus y atraía la fortuna.  Pero los españoles no solo trajeron dicho árbol, sino también a la mascota del diablo”, el macho cabrío, que en el Perú lo llaman “Chivo”, su carne no es muy apreciada por diferentes motivos, y en especial porque se le asocia a los personajes del infierno. Pero el hambre aprieta y es menester consumirlo, entonces hay que acompañarlo con los frutos del “árbol de Dios”, es decir los higos y es así como nace una receta propia de los peruanos, esta preparación ya casi está en desuso y su nombre es “La carne del Diablo”, sus ingredientes y preparación es: carne de chivo previamente serenado es decir, exponerlo a la luz de la luna por una noche y luego muy de mañana adobarla con chicha de Jora macerada, ají amarillo, sal, pimienta, ajos y comino.  En una sartén con aceite caliente sellar la carne y luego agregar cebolla finamente cortada, cuando la cebolla se sofría se le agrega el marinado agregando una ración mas de chicha de Jora.  Cuando la carne este cocida, agregar los 6 higos cortados horizontalmente y dejarlo en fuego lento por espacio de 10 minutos.  Rectificar la sazón.  Se sirve acompañado de arroz blanco. La receta que mostraremos a continuación NO es la carne del Diablo, sino los higos cristalizados.



Higos cristalizados

2 litros de agua
2 cucharadas de bicarbonato
30 higos
1 ½ tazas de azúcar
2 tazas de agua extras

En un tazón grande ponga los dos litros de agua y el bicarbonato, agregue los higos y deje remojando por 10 minutos.  Escurra.  En una olla mezcle el azúcar y el agua extra y deje hervir, incorpore la fruta y deje que hierva por 20 minutos. Saque los higos del fuego y deje escurrir.  Haga esta operación de remojar los higos en el jarabe y dejar hervir por 30 minutos por 6 días más. Al final ponga los higos a secar al sol y cubra con azúcar.  Guarde en cajas herméticas.
Esta receta se puede hacer también con duraznos o chabacanos.








lunes, 10 de noviembre de 2014

Una comida oriental muy inglesa

La palabra curry viene de kari, “salsa” en támil y es el nombre generalmente adoptado en Occidente que describe a una serie de platos elaborados con una mezcla de especias, más o menos picantes, que son utilizadas en las cocinas asiáticas.  Estos platos fueron difundidos en Europa por el Reino Unido y Los Países Bajos, al transferir el conocimiento adquirido en sus colonias durante el siglo XVIII.

El nombre curry proviene de la palabra en idioma támil kari que se remonta al sur de la India y que se emplea para describir cualquier plato con acompañamiento de arroz.  El término curry significa estofado y fue adoptado por el idioma inglés antes de la llegada de los comerciantes ingleses al subcontinente y fue utilizado para designar los platos estofados y que poseían un caldo rico en diversas especias.

El término ahora se ha extendido por todo el mundo y se aplica a cualquier plato con especias que posee un estilo indio o asiático, o bien a una mezcla de especias deshidratadas comercializada bajo distintas marcas comerciales como aderezo para todo tipo de platos y que intenta acercarse al sabor de las preparaciones originales.  En oriente, el término es más usado en el sur de la India y rara vez es empleado en el norte.  Las mezclas comerciales de curry en polvo se denominan garam masala en hindí, nepalí y otros dialectos del norte de la India.  El término se emplea también en la mayoría de los platos que incluyen lentejas secas denominadas dal, o hace referencia a especias espec´fiicas empleadas en la preparación.  Existe una familia de platos en el norte de la India con ascendencia india y pakistní que reciben el nombre de curry o Kadi que emplean yogur, ghi y besan.

La mezcla de curry a menudo incluye las siguientes especias: chile, albahaca, alcaravea, azafrán canela, cardamomo, cebolla seca, apio, cilantro, comino, cúrcuma, jengibre, mostaza, nuez moscada, pimienta de cayena, pimienta blanca y negra y tamarindo.  La receta de curry varía según cada región y su color depende de los ingredientes de la mezcla, además de la región también depende de las familias, pues es una preparación que se hace en casa y cada familia tiene su mezcla de curry.  Existe el curry verde, el curry rojo y el curry que por lo general es amarillo.

La primera receta de curry apareció en el libro The Art of Cookery made Plain and Easy de Hannah Glasse publicado en el año 1747.  La primera edición de su libro empleaba tan sólo pimienta y semillas de cilantro para aliñar el “currey”.  En la cuarta edición del libro se añadieron otros ingredientes como la cúrcuma y el jengibre.  El empleo de especias picantes no se menciona, lo que puede hacer pensar el uso limitado del chile en la India.

Las plantas de chile se introdujeron en la India aproximadamente en el siglo XV y fueron populares solo en el sur de la India.  Muchas recetas de curry del siglo XIX como las que proporciona Charles Elme Francatelly y Ms. Beeton.  En Mrs. Beeton’s Book of Household Management, aparece una receta para el polvo de curry que contiene cilantro, cúcuma, canela, pimienta de cayenna, mostaza, jengibre y allspice, ingredientes que podían conseguirse fácilmente.

La popularidad del curry se incrementó en Inglaterra con la invención del “Coronation Chicken” para conmemorar la coronación de la Reina Isabel II en 1953.  Curry sauce es un uso de un curry como condimento  generalmente se sirve caliente en los locales de comida rápida tradicionales inglesas.  Las salsas curry se sirven ocasionalmente con pasitas.

En relativamente poco tiempo el curry se ha incorporado a la cocina inglesa tradicional, tanto que desde finales de la década de los 1990 el plato denoinado Chicken Tikka Masala se ha denominado como british national dish y hoy en día está disponible en diferentes formas en las tiendas cercanas a las estaciones de tren inglesas.



Pollo oriental.

100 gr de mantequilla
1 pollo entero en piezas
3 tazas de arroz
5 tazas de agua
1 cucharadita de cebolla en polvo
1 cucharada de consomé de pollo en polvo
1 ½ tazas de leche
1 cucharada de fécula de maíz
1 cucharada de curry en polvo
1 cucharadita de ajo en polvo
1 cucharadita de jengibre en polvo
1 taza de pimientos amarillos en tiritas
1 taza de pimientos verdes en tiritas


Ponga en un sartén la mantequilla y fría el pollo. Retire y fría el arroz. Mezcle en un recipiente la cebolla en polvo, el consomé de pollo en polvo, la fécula de maíz, el curry, el ajo en polvo y el jengibre en polvo. Vierta el agua y la leche sobre el arroz ya frito y vierta la mezcla de polvos sobre el agua del arroz, revuelva.  Deje hervir y acomode el pollo sobre el arroz.  Cubra con papel de aluminio y hornee por 1 horas aproximadamente o hasta que esté cocido el arroz y el pollo, a 175°C.  sirva decorado con el pimiento amarillo y el pimiento verde en tiras.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Haaaaaaay tamaaaaaaales.

Hay tamales de todos tipos y sabores.  Se puede decir que en cada estado de la República Mexicana existen una veintena de tipos de tamales, pero no solo en México hay tamales, también los hay en toda Latina América. La variedad de tamales es infinita tanto de sal como de dulce.

La mayoría de los tamales se hacen de maíz tanto de su harina como con la masa.  Pero no solamente se pueden hacer de maíz, también se pueden hacer tamales de arroz y de harina de arroz. 

En esta ocasión preparé unos deliciosos tamales de arroz rellenos de chocolate amargo que están muy ricos.

Déjenme les cuento que cuando empecé a hacer estos tamales, mi hijo mayor estaba empezando la universidad y cada semana le hacía y el los vendía en la escuela y así podía tener dinero para la semana y sobre todo para el fin de semana.

Ya tiene algunos años que mi hijo salió de la universidad y sigue frecuentando a sus amigos y maestros y en ocasiones le preguntan de esos deliciosos tamales de chocolate.

Tamales de chocolate
300 gr de mantequilla
1 ½ tazas de azúcar
7 yemas
1 lata de leche
3 tazas de harina de arroz
1 cucharada de polvo para hornear
25 hojas de maíz para tamales remojadas
1 paquete de chocolate semiamargo derretido


Bata la mantequilla con el azúcar hasta que acreme.  Añada las yemas una a una, la leche, el harina y el polvo para hornear.  Rellene las hojas de tamal con la pasta y vierta una cucharada del chocolate derretido sobre la pasta.  Cierre los tamales y cueza en una vaporera durante 50 minutos. Sirva caliente.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

La fruta, deliciosa como postre.

El zapote negro es una especie de árbol de frutos comestibles de la Familia Ebenaceae.  Crece hasta 25 m de altura.  El fruto es una baya parecida al tomate de 5 a 10 cm de diámetro, su cáscara es de color verde amarillento y su textura es parecida al budín de chocolate.  La palabra maya para denominar tanto al fruto como al árbol es taúch.

El zapote negro es pariente del ébano peno está emparentado con el zapote de las Sapotaceae ni con el zapote  blanco de las Rutaceae.

Es nativo de los países que forman Mesoamérica, México, Costa Rica, El Salvador, Belice, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Colombia y Ecuador y también se cultiva en otros países de Suramérica.

Postre de zapote negro

1 kilo de zapote negro
4 naranjas

Pele el zapote negro y quite las semillas. Haga un jugo con tres naranjas y saque los gajos a la cuarta naranja y reserve. Revuelva el jugo de naranja con la pulpa del zapote negro y refrigere.  Al servir decore con los gajos de naranja.


martes, 4 de noviembre de 2014

Un postre tan ligero que vuela y desaparece

Después de la comida se antoja un postre y, si es algo ligerito, mejor.  Hice este postre que se hace con gelatina de limón, pero pueden hacerlo con el sabor de su preferencia y es tan ligero que vuela.

El limonero es un árbol frutal perenne que puede alcanzar más de 4 m de altura.  Su fruto es el limón que es una fruta comestible de sabor ácido y extremadamente fragante que se usa en la alimentación. 

El limón es originario de de Asia y fue desconocido por los griegos y romanos, siendo mencionado por primera vez en el libro sobre agricultura Nabathae hacia el siglo III o IV. 

Su cultivo no fue desarrollado en occidente hasta después de la conquista árabe de España, extendiéndose entonces por todo el litoral mediterráneo donde se cultiva, debido a lo benigno del clima, para consumo interno y exportación.

Como curiosidades podemos ver que el limón es un cítrico con propiedades estéticas pues se utiliza para blanquear las manos si mezclamos el jugo de tres limones y un poco de glicerina y con eso frotamos las manos.  También se utiliza como desodorante, si se ponen jugo de limón en las axilas.  Para dar brillo y suavidad al cabello, después de lavarlo se aplica jugo de limón y se deja actuar por 15 minutos. También se utiliza una mascarilla que consiste en mezclar jugo de un limón, azúcar morena y una cucharada de miel para tratar zonas con durezas y callosidades.

Postre de limón

2 tazas de galletas marías molidas
3 cucharadas de azúcar
100 gr de mantequilla derretida
1 paquete grande de gelatina sabor limón
2 tazas de agua hirviendo
1 ¼ tazas de leche

Mezcle las galletas con el azúcar y la mantequilla.  Reserve ¼ taza de esta mezcla y el resto vacíe en un molde refractario o en un molde desmontable presionando con las manos.  Aparte, disuelva la gelatina en el agua hirviendo y refrigere hasta que se enfríe.  Agregue la leche y bata a alta velocidad durante 3  – 4 minutos.  Vierta sobre la costra de galletas y refrigere hasta que cuaje totalmente.  Para servir cubra con las migas de galleta que reservó.




lunes, 3 de noviembre de 2014

Todo tiene significado en la “Carne a la Tampiqueña”


Este hermoso y delicioso platillo tiene también una bella historia:
Don José Inés Loredo nació en San Luis Potosí el 21 de enero de 1902 y a los trece años se fue a vivir al puerto de Tampico, Tamaulipas.  En Tampico empezó a trabajar como mesero en algunos hoteles y restaurantes y aprendió muy bien el trabajo de la cocina y del restaurante en general, también poseía un maravilloso don de gentes y era conocido y querido por casi todo el pueblo, tanto que fue nombrado presidente municipal.

Para 1939 Don José Inés viajó a la Ciudad de México junto con su hermano Fidel, además de tres compañeros de trabajo, todos tenían un sueño y ese sueño era tener un restaurante al cual le pusieron el nombre de “Tampico Club”. 

Cuentan que la gente llegaba a este lugar a almorzar y a curarse la ruda y pedían un almuerzo que los reanimara, entonces los hermanos ofrecían lo que fue el inicio de este platillo, lo llamaron “almuerzo huasteco” que consistía en cecina asada acompañada de frijoles de la olla al epazote, enchiladas arrieras super picosas y un trozo de queso huasteco asado.

Este almuerzo se volvió muy popular, pero para poder ofrecerlo a cualquier hora y que fuera del gusto de todo el público, hicieron algunas modificaciones, la cecina fue sustituida por filete de res que es más suave, los frijoles de la olla por frijoles refritos, las enchiladas arrieras por enchiladas verdes, el queso quedó igual y se agregaron 2 acompañamientos más, el guacamole y las rajas poblanas.  Así fue como nació la Carne a la Tampiqueña.

A cada ingrediente de este platillo le dieron un significado.  El platón ovalado representa a la zona huasteca.  La tira de carne asada, lo largo del Río Pánuco.  Las enchiladas verdes, el campo huasteco.  El queso blanco, la pureza de la gente que habita en la huasteca.  El guacamole y las rajas poblanas, los frutos de la región.  Los frijoles negros la fertilidad de la tierra y el auge petrolero de la zona.

Después del éxito del Tampico Club nacen después otros restaurantes como el Restaurante Loredo en la calle de Hamburgo y en 1944 El Mesón del Caballo Bayo que se especializó en comida mexicana, y al cual no le daban buenos augurios pues quedaba muy retirado del centro de la ciudad, estaba más allá del Hipódromo, estaba prácticamente en despoblado, sin embargo ha sido el más representativo de los restaurantes Loredo.
















Carne asada a la tampiqueña

4 filetes de res en tira
8 cucharadas de rajas guisadas con crema
8 enchiladas verdes
4 rebanadas de queso panela
8 cucharadas de guacamole
8 cucharadas de frijoles negros refritos


Ase la carne y el queso en una plancha.  Sirva la carne en el centro de un platón.  Alrededor de la carne acomode dos cucharadas de las rajas guisadas con crema, 2 enchiladas verdes, 1 rebanada de queso asado, dos cucharadas de guacamole y 2 cucharadas de frijoles refritos los cuales podría adornar con queso rallado y totopos.  Sirva caliente.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Tersa y brillante mermelada de higo

En el mini jardín que tengo al frente de la casa crece una hermosa higuera o como dicen que se llama Ficus carica.  En esta temporada la higuera nos quiere más que todo el año y nos regala unos frutos hermosos.  Ya los comimos en ensalada, los comimos solos como la fruta del desayuno, ahora los preparé en mermelada.  Una rica y sedosa mermelada color morada con un toque a limón.

Pero dicen que el higo no es un fruto sino una infrutescencia o sea que es un conjunto de frutos.  Existen más de 750 especies de higos diferentes entre las que hay comestibles y no comestibles, afortunadamente el de mi jardín sí es comestible.
Algunos piensan que el higo proviene de Asia occidental, aunque posteriormente se distribuyó por todo el Mediterráneo.  Se sabe que el hombre ya lo conocía y recolectaba antes del 9000 a.C.

En España se realiza con el higo una bebida alcohólica compuesta de aguardiente denominada “licor de higo”.  En gastronomía es muy versátil pues se utiliza tanto para platos salados como para platos dulces.  Con el fruto seco se realiza el denominado “pan de higo”.

En la antigüedad se utilizaba el latex o leche de higo para combatir las caries dentales y verrugas de la piel.  También se empleó para cuajar la leche.


Mermelada de higos

Agua la necesaria
1 cucharada de bicarbonato de sodio
½ kilo de higos
1 ½ tazas de azúcar
1 limón en rebanadas y sin semillas
4 cucharadas de jugo de limón
1 ½ tazas de agua


Remoje por 10 minutos los higos en agua con el bicarbonato de sodio.  Retire y escurra. Ponga al fuego la taza y media del agua con el azúcar, el jugo de limón y las rebanadas de limón.  Cuando esté hirviendo agregue los higos. De vez en cuando machaque los higos.  Deje hervir y que espese.  Cuando tenga el espesor deseado apague y retire de la estufa.  Sirva fría.